Zaragoza va camino de convertirse en uno de los HUB de producción más importantes del mundo. España es el segundo país que produce más coches a nivel europeo y ocupamos el noveno puesto a escala mundial. Muchas marcas ven el gran potencial de nuestro territorio y en nuestra experta mano de obra. Stellantis refuerza su vínculo con la península al hacer un cambio importante. El grupo detendrá la producción de vehículos en una de sus fábricas francesas más antiguas para traerlo a España.
Stellantis se encuentra en pleno proceso de reorganización industrial. La era de Carlos Tavares ha dejado al conglomerado sumido en una grave crisis de identidad e imagen pública. Los constantes problemas han reducido su participación en el mercado, ayudando poco o nada la mala estrategia de algunas de sus marcas. Compañías como Alfa Romeo, Lancia, DS o Maserati penden de un hilo, aunque repetidas veces Stellantis se ha negado a deshacerse de ellas. Las fábricas, en cambio, sufrirán grandes cambios, como la de Poissy en Francia. Se reconvertirá por completo.
De fabricar coches a piezas

Stellantis no necesita tantos centros de producción de vehículos. Las grandes fábricas como las de Vigo o Zaragoza absorberán el trabajo de las más pequeñas que verán transformada su actividad. En un comunicado oficial, Stellantis ha anunciado que la fábrica de Poissy dejará de fabricar coches a partir de 2028. La fábrica fue encargada por Ford en 1937. Posteriormente fue adquirida por Chrysler antes de ser absorbida por Peugeot y pasar a formar parte de Stellantis en 2021. En su apogeo, en 1976, la planta producía más de 500.000 vehículos al año.
Se pondrá así punto y final a casi 80 años de producción de vehículos. Actualmente, las líneas de producción de Poissy se encargan de la fabricación de modelos como DS3 y del Opel Mokka. Por suerte, la fábrica no cerrará sus puertas. De hecho, Stellantis espera invertir 100 millones de euros en cambiar la actividad de la planta. Poissy se modernizará para así poder realizar nuevas actividades como la impresión 3D de piezas, el reacondicionamiento y reciclaje de vehículos usados y la producción de piezas y componentes que alimentarán a otras líneas de producción.
De esta forma, Stellantis garantiza la continuidad de la planta y, lo que es más importante, la supervivencia de la mayoría de los trabajadores. Actualmente, Poissy cuenta con unos 1.600 empleados, cifra que se prevé que disminuya a 1.200 para 2030 debido al envejecimiento de la plantilla. Según el portavoz de Stellantis, para 2030 se necesitarán alrededor de 1.000 nuevos puestos de trabajo para dar cabida a las nuevas empresas y a un programa de formación.
¿Acuerdo con China?

No es ningún secreto que Stellantis se enfrenta a un exceso de capacidad crónico en Europa, donde las ventas de automóviles aún no han recuperado los niveles previos a la pandemia. El rápido crecimiento de sus competidores chinos de bajo coste y la adopción de vehículos eléctricos, más lenta de lo esperado, han agravado los problemas del fabricante de automóviles. Son estos chinos los que ahora podrían salvar a algunas de las fábricas más infrautilizadas del conglomerado.
El futuro de algunas fábricas está en entredicho. Según fuentes internacionales, Stellantis ha iniciado conversaciones de alto nivel para retomar su asociación con Dongfeng Motor. La propuesta central de esta negociación es permitir que Dongfeng acceda a la capacidad de producción infrautilizada de Stellantis en Europa. A cambio, el gigante chino facilitaría la producción y distribución de marcas seleccionadas de Stellantis en el mercado chino, donde el grupo europeo ha perdido tracción en los últimos años.
El acuerdo todavía no está sellado, pero antes de cerrar fábricas y realizar miles de despidos, Stellantis busca soluciones para mantener las plantas abiertas. España, mientras tanto, sigue ganando peso. La fábrica de Figueruelas, ubicada a las afueras de Zaragoza, aumenta el ritmo de trabajo en sus líneas. Dentro de unos meses se iniciará la producción de los primeros modelos de Leapmotor, así como la producción de módulos de batería de CATL. Antonio Filosa, CEO de Stellantis, ha confirmado oficialmente que podrían ser hasta cuatro las unidades de Leapmotor fabricadas en España.