La misión Artemis III, prevista para 2027, dejará momentáneamente el alunizaje para convertirse en un vuelo de prueba en órbita baja terrestre. La tripulación despegará en la cápsula Orión sobre el cohete SLS de la NASA y ensayará maniobras de encuentro y acoplamiento con los módulos de descenso lunar comerciales desarrollados por SpaceX y Blue Origin.
En este ensayo orbital se probarán sistemas de soporte vital, comunicaciones y propulsión de la nave acoplada, preparando el terreno para el aterrizaje real que la agencia planea para Artemis IV en 2028.

Dos protagonistas ‘inesperados’, Elon Musk y Jeff Bezos
NASA confirmó que Artemis III incluirá el acoplamiento con uno o ambos landers privados (el de SpaceX y el de Blue Origin) durante unos días en órbita. Esta configuración emula el planteamiento del programa Apollo, pero usando vehículos separados: Orion-SLS para lanzar la tripulación y cohetes comerciales para el módulo lunar.
SpaceX, la empresa de Elon Musk, obtuvo en 2021 un contrato de unos 3.000 millones de dólares para desarrollar su cohete Starship como módulo de descenso lunar (Human Landing System, HLS).
El Starship es un sistema de dos etapas completamente reutilizable que quema oxígeno líquido y metano. La variante lunar incluirá una cabina amplia con dos esclusas de aire para la tripulación, diseñada para llevar astronautas al polo sur lunar y traer muestras de vuelta.
SpaceX ha realizado varios vuelos de prueba: por ejemplo, en marzo de 2024 lanzó con éxito el tercer vuelo integrado de Super Heavy + Starship, alcanzando órbita por primera vez –un hito clave para la misión Artemis.
Sin embargo, Starship aún no ha sido certificada para tripulación: sus vuelos orbitales no tripulados recientes prueban sistemas (como el repostaje criogénico en órbita) necesarios para futuros aterrizajes lunares. NASA confía en Starship para Artemis IV (2028) como primer módulo de descenso tripulado, llevando dos astronautas al satélite.
Por su parte, Jeff Bezos y su empresa Blue Origin también son pieza clave. En mayo de 2023 la NASA adjudicó a Blue Origin un contrato de 3.400 millones de dólares para construir su módulo lunar Blue Moon. Blue Moon es un lander de unos 16 m de altura con capacidad para cuatro astronautas en misiones de hasta 30 días en la Luna.
Blue Origin lidera un consorcio (con Lockheed Martin, Boeing, Draper y otros) para desarrollar este sistema. El plan exige un aterrizaje de prueba no tripulado previo, antes de llevar humanos; la primera misión tripulada de Blue Moon se proyecta en Artemis V (alrededor de 2029). En principio, Artemis IV usaría el Starship de SpaceX, y Artemis V sería el estreno lunar del lander de Bezos.

Cronograma de la Luna
La NASA insiste en tener dos proveedores para más fiabilidad. El administrador Bill Nelson declaró en 2023: “Queremos más competencia, significa fiabilidad y respaldos. Así se comparte el riesgo tecnológico y financiero del programa.
No obstante, ambos landers enfrentan retrasos: SpaceX se ha retrasado en sus pruebas (sólo en 2024 Starship logró órbita), y Blue Origin aún no tiene listo su cohete lanzador (el futuro New Glenn, con primer vuelo en 2025) ni un vuelo lunar de demostración. Según expertos, estos retrasos aumentan la presión numerous delays en los plazos previstos) para cumplir el objetivo de regresar humanos a la Luna.
Para acelerar la hoja de ruta, NASA anunció en febrero de 2026 que Artemis III (ensayo en 2027) será una misión adicional, y que a partir de 2028 pretende ejecutar *al menos un alunizaje tripulado cada año”.
El objetivo de la agencia es llegar al polo sur lunar donde existen grandes depósitos de hielo potencialmente aprovechables como agua y combustible. Allí se asentará una base de presencia constante cuyo presupuesto asciende a 20.000-30.000 millones de dólares. Elon Musk y Jeff Bezos (con SpaceX y Blue Origin) serán, pues, los actores privados determinantes de este ambicioso plan lunar de la NASA.