Ruanda proyecta una gigantesca central solar flotante sobre un lago: será 15 veces más potente que la mayor actualmente operativa en África

El proyecto contempla 200 MW de potencia solar y 800 MWh de almacenamiento en baterías, unas dimensiones inéditas para una instalación de este tipo en el país africano.

central solar flotante
Central solar flotante similar a la que proyecta Ruanda sobre el lago Sake, con 200 MW de potencia y 800 MWh en baterías.
25/10/2026 19:00
Actualizado a 25/10/2026 19:00
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La energía solar está protagonizando algunos de los proyectos de ingeniería más sorprendentes del mundo, especialmente en países que buscan aumentar su producción eléctrica sin depender exclusivamente de los combustibles fósiles. Uno de los últimos ejemplos llega desde África, donde Ruanda ha puesto en marcha el proceso para desarrollar una gigantesca central fotovoltaica flotante que aprovechará la superficie de un lago y contará con un importante sistema de almacenamiento mediante baterías.

Las dimensiones de la instalación prevista resultan especialmente llamativas. El proyecto contempla 200 MW de potencia solar y 800 MWh de almacenamiento, unas cifras que situarían a esta infraestructura entre las grandes iniciativas fotovoltaicas flotantes del continente. Para comprender su magnitud basta con una comparación: actualmente, Ruanda cuenta con unos 47,5 MW de potencia solar operativa, por lo que esta única central podría superar en más de cuatro veces toda su capacidad fotovoltaica existente.

ruanda solar flotante
Las centrales solares flotantes permiten generar electricidad aprovechando la superficie de lagos y embalses.

Una gigantesca central solar sobre un lago africano

La instalación está prevista en el lago Sake, situado en el distrito de Ngoma, al este de Ruanda. La iniciativa está promovida por Energy Development Corporation Limited (EDCL), empresa pública integrada en Rwanda Energy Group, que ha abierto un procedimiento de precalificación para seleccionar a la compañía encargada de desarrollar el proyecto. 

A diferencia de las instalaciones fotovoltaicas convencionales, los paneles no se colocarían sobre grandes extensiones de terreno, sino sobre estructuras flotantes ancladas en el lago. Este sistema permite aprovechar superficies de agua para producir electricidad y puede reducir la necesidad de ocupar terrenos agrícolas o espacios que podrían destinarse a otros usos.

La propuesta contempla una potencia instalada de 200 MW, una cifra muy superior a la capacidad solar que Ruanda tiene actualmente en funcionamiento. Según los datos recopilados por la Africa Solar Industry Association, el país dispone de aproximadamente 47,5 MW de instalaciones fotovoltaicas operativas.

ruanda solar flotante
 La central solar flotante de Cirata, en Indonesia, es un ejemplo de generación fotovoltaica sobre el agua.

Eso significa que, si finalmente se materializa en las condiciones anunciadas, la nueva central tendría por sí sola una potencia solar equivalente a más de cuatro veces la actualmente instalada en todo el territorio nacional. Sin embargo, todavía se encuentra en fase de licitación y no existe una fecha confirmada para su entrada en funcionamiento.

La magnitud también resulta considerable dentro del contexto africano. Tomando como referencia una instalación flotante de 13 MW identificada como la mayor operativa del continente, la central proyectada por Ruanda tendría una potencia aproximadamente 15,4 veces superior. La comparación, no obstante, enfrenta una infraestructura propuesta con otra que ya está en servicio.

Baterías de 800 MWh para suministrar electricidad durante cuatro horas

Pero el elemento más relevante de la nueva instalación no será únicamente su capacidad para generar electricidad. El proyecto incorpora un sistema de almacenamiento mediante baterías con una capacidad energética de 800 MWh, diseñado para almacenar parte de la electricidad y entregarla a la red cuando resulte necesario.

De acuerdo con las características técnicas publicadas sobre la iniciativa, el sistema tendría una potencia de descarga de 200 MW. Esta combinación permitiría suministrar electricidad durante cuatro horas consecutivas funcionando a su potencia nominal, sin considerar las pérdidas energéticas, una capacidad especialmente útil para gestionar los periodos de mayor demanda.

El almacenamiento constituye uno de los grandes desafíos de la energía solar. Aunque los paneles pueden generar grandes cantidades de electricidad durante las horas de radiación, su producción disminuye al atardecer y desaparece durante la noche. La incorporación de baterías permite trasladar parte de esa energía a otros momentos del día y reducir las fluctuaciones que recibe la red.

En el caso de Ruanda, esta tecnología podría contribuir a estabilizar el sistema eléctrico nacional, facilitar la integración de nuevas instalaciones renovables y mejorar la disponibilidad de electricidad durante las horas de mayor consumo. No significa, sin embargo, que las baterías puedan abastecer a todo el país durante cuatro horas: esa duración corresponde al funcionamiento del propio sistema de almacenamiento a su potencia máxima.

Paneles solares flotantes
Recreación de una central solar flotante similar a la que Ruanda proyecta instalar en el lago Sake.

La construcción y explotación de la planta se plantea mediante un modelo de colaboración público-privada. El promotor seleccionado tendrá que responsabilizarse del diseño, financiación, instalación, puesta en marcha y mantenimiento de la infraestructura, incluyendo los equipos necesarios para transportar la electricidad generada hasta la red nacional. 

El proyecto contempla también un contrato de compra de electricidad a largo plazo, con una duración prevista de 25 años, lo que permitiría establecer un marco de ingresos para la compañía que finalmente desarrolle la instalación. Por el momento, la iniciativa continúa en una fase preliminar. La empresa pública ha abierto el proceso de selección de promotores y ha ampliado hasta el 26 de noviembre de 2026 el plazo para presentar las solicitudes de precalificación.

Si consigue superar los trámites administrativos, asegurar la financiación y completar su construcción, la central del lago Sake supondrá un salto considerable para la energía solar de Ruanda. También demostraría hasta qué punto la combinación de paneles flotantes y grandes sistemas de baterías puede transformar la producción eléctrica en países que todavía cuentan con una capacidad fotovoltaica relativamente pequeña.

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