Bajaj ha puesto fecha a un movimiento que puede agitar el mercado de las dos ruedas: su primera moto eléctrica llegará en el año fiscal 2028, que comienza en realidad comienza en abril de 2027. Hasta ahora, la electrificación de la marca se ha apoyado sobre todo en el scooter Chetak y en los vehículos eléctricos de tres ruedas, pero el salto a la moto abre una pelea distinta.
Del scooter eléctrico a la moto eléctrica
La decisión llega en un momento clave. India es uno de los grandes mercados mundiales de motos y scooters, pero la electrificación de las dos ruedas avanza de forma desigual. Los scooters eléctricos han ganado mucha visibilidad en ciudad, mientras que las motos eléctricas todavía tienen un espacio más abierto y menos consolidado.

Ahí Bajaj ve una oportunidad. La marca tiene una enorme experiencia en motos de combustión con familias como Pulsar, pero todavía no ha trasladado ese peso histórico a una moto eléctrica propia.
Por ahora, la compañía no ha dado detalles técnicos. No se conocen diseño, potencia, autonomía, batería, prestaciones ni precio. Tampoco ha aclarado si utilizará una plataforma derivada del Chetak o si apostará por una base completamente nueva.
Ese silencio, lejos de ser menor, deja una pregunta interesante: si Bajaj quiere hacer una moto eléctrica urbana y asequible, o si intentará acercarse al territorio de las motos de mayores prestaciones.
El Chetak se queda pequeño para la demanda
Mientras prepara esa primera moto eléctrica, Bajaj tiene otro frente inmediato: producir más Chetak. La compañía reconoce que la demanda del scooter eléctrico está presionando su capacidad industrial, por lo que prevé elevar la producción mensual desde unas 50.000 hasta alrededor de 60.000 unidades.

El Chetak se ha convertido en una pieza fundamental para Bajaj. En el ejercicio fiscal 2026, el scooter se situó entre las referencias del mercado indio, con una cuota cercana al 20,7%. La nueva generación eléctrica ha permitido a la marca recuperar un nombre histórico y convertirlo en su principal herramienta frente a rivales especializados.
Un mercado cada vez menos tranquilo
La entrada de Bajaj en las motos eléctricas no se producirá en un vacío. TVS Motor, Hero MotoCorp y Ather Energy ya están moviendo ficha en la movilidad eléctrica india, mientras otros fabricantes intentan ganar volumen con scooters, plataformas más asequibles y redes de servicio más amplias.
Para Bajaj, el reto será distinto al del Chetak. Una moto eléctrica no solo debe ser eficiente y relativamente barata. También debe convencer a usuarios acostumbrados a motos de combustión robustas, sencillas y con mucha autonomía práctica.
En India, donde la moto es herramienta diaria, vehículo familiar y solución de trabajo para millones de personas, la electrificación no puede depender solo del diseño o la tecnología. Tiene que funcionar en precio, recarga, fiabilidad y mantenimiento.

Bajaj se prepara para una segunda fase eléctrica
Los eléctricos ya tienen peso en el negocio doméstico de Bajaj. Durante el primer trimestre del ejercicio fiscal 2027, la división eléctrica representó alrededor del 30% de los ingresos nacionales de la compañía, según los datos comunicados por la marca.
Eso explica por qué la primera moto eléctrica no parece un experimento aislado. Es el siguiente paso de una estrategia que empezó con scooters y triciclos, pero que necesita entrar en el corazón del mercado indio: la motocicleta.
Si Bajaj acierta con el producto, no solo ampliará su gama eléctrica, sobre todo porque ahora es dueño de KTM. Puede acelerar una batalla que todavía está empezando: la de convertir la moto eléctrica en una alternativa real y masiva en el mayor mercado de dos ruedas del mundo.