Híbridos y Eléctricos

12,5 MILLONES DE EUROS

Despropósito en la Guardia Civil: cientos de coches eléctricos de baja porque no hay cargadores

A España le queda mucho camino para situarse como uno de los países con mejor infraestructura de recarga. La Guardia Civil está viviendo el mismo problema que muchos conductores al no tener donde cargar sus nuevos coches eléctricos.

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Cientos de coches eléctricos de la Guardia Civil no pueden operar porque no hay dónde cargarlos.

Para que los coches eléctricos realmente se extiendan en España son necesarios dos requisitos: precios más asequibles y aumento en la infraestructura de carga. Lo primero está lejos de producirse, salvo por contadas excepciones llegadas de China. En cuanto a la red de recarga, los conductores cada vez cuentan con más puntos localizados por toda la red de carreteras, pero siguen sin ser los suficientes. Con 1,1 puntos por cada 100 kilómetros de vía, España se sitúa en los puestos de cola de la Unión Europea. Muchos conductores sufren este problema, pero no están solos, ya que las patrullas de la Guardia Civil se enfrentan al mismo inconveniente.

A finales del año pasado, el Ministerio del Interior anunció una inversión superior a los 12 millones de euros para la compra de vehículos cero emisiones para la flota de la Guardia Civil. Esta compra se sumaba a la de años anteriores y a la primera en motocicletas eléctricas para el servicio forestal SEPRONA. Más de 400 coches eléctricos que tenían como objetivo patrullar diferentes zonas por toda la geografía española. Decimos tenían porque muchos de ellos ni siquiera han entrado en servicio por una mala organización del Ministerio del Interior.

La AUGC (Asociación Unificada de Guardias Civiles) informa que la Guardia Civil tiene 380 coches eléctricos guardados en una nave de Alcalá de Henares por falta de cargadores. Los coches están disponibles y aptos para el servicio, equipados con la tecnología necesaria, pero sencillamente no hay dónde cargarlos todos. El Ministerio ha hecho la inversión en los vehículos, pero no en los puntos necesarios para recargarlos. Desde la AUGC también se indica que muchos de esos coches eléctricos apenas sirven para el día a día ya que su autonomía es excesivamente pequeña.

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Las unidades del LEAF están sin estrenar y acumulando polvo en una nave de Alcalá de Henares.

Los Nissan LEAF adquiridos por el cuerpo de seguridad del estado cuentan con la batería más pequeña de las dos posibles, la de 40 kWh. En condiciones normales Nissan homologa una autonomía de 270 kilómetros en ciclo WLTP, pero hay que tener en cuenta las condiciones especiales de uso que la Guardia Civil necesita para su parque de vehículos. El problema ya no sólo reside en la poca infraestructura de carga, sino en el escaso rango operativo de los vehículos, lo que limita la respuesta de los servicios de emergencia ante determinados casos.

Tal es la situación de caos y despropósito que viven los agentes del cuerpo que muchos de ellos aseguran que las pocas cargas que están realizando son a través de enchufes domésticos convencionales, lo que quiere decir que un LEAF puede estar casi un día completo conectado para poder recuperar el 100% de la autonomía. Desde el Ministerio del Interior no se han realizado declaraciones al respecto, aunque aseguran que los procedimientos para la instalación de los puntos de carga ya está en marcha. El proyecto original indicaba la instalación de más de 1.400 tomas en todo el territorio.

También el año pasado la Guardia Civil anunció la compra de 165 unidades del Mitsubishi Eclipse Cross PHEV por un valor unitario de 56.627 euros. Durante los próximos años el Ministerio seguirá ampliando la flota de vehículos de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Gran parte de esos vehículos serán 0 emisiones, aunque esperemos que de la misma manera se vayan extendiendo los puntos de carga por todas delegaciones de ambos cuerpos.

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