Híbridos y Eléctricos

EN UNA PLATAFORMA COMÚN

PSA y Fiat Chrysler negocian una alianza para compartir costes en la fabricación de coches eléctricos

Las conversaciones entre el Grupo PSA y Fiat Chrysler tienen como objetivo establecer las bases para compartir costes en la fabricación de coches eléctricos.

Carlos Tavares, CEO del grupo PSA, y Mike Manley, CEO de Fiat Chrysler Automobiles.
Carlos Tavares, CEO del grupo PSA, y Mike Manley, CEO de Fiat Chrysler Automobiles.

El Grupo PSA y Fiat Chrysler Automobiles (FCA) han iniciado una serie de conversaciones con el objetivo de sentar las bases para colaborar en el desarrollo una plataforma eléctrica común para compartir costes en la fabricación de coches eléctricos. Las conversaciones, todavía preliminares, se mantienen en secreto. En caso de llegar a un acuerdo, las conclusiones podrían anunciarse a mediados de año.

A principios de marzo, Carlos Tavares, CEO de PSA, afirmó que el grupo está listo para aprovechar las oportunidades de crecimiento que ofrece la electrificación, tan solo un año después de comprar las marcas Opel/Vauxhall a General Motors. Sin embargo, hace unos días en una entrevista concedida por Carlos Tavares al Wall Street Journal, el dirigente afirmó que actualmente no estaban involucrados en conversaciones con ningún otro fabricante específico para colaborar en una posible alianza. “Tenemos discusiones continuas con nuestros socios, no hay una negociación específica, profunda y continua" aclaró.

El Director ejecutivo de FCA, Mike Manley, también ha manifestado su intención de establecer acuerdos con otras compañías que les hagan más fuertes y competitivos, sin descartar ni alianzas ni fusiones. La eventual asociación entre ambos grupos estaría dirigida sobre todo a compartir las inversiones necesarias para la creación de nuevos modelos eléctricos, ya que se prevé una tendencia creciente muy marcada. Según las estimaciones de BloombergNEF, la venta de vehículos eléctricos aumentará desde los 2,2 millones de unidades en 2019 hasta los 60 millones en 2040.

Por su parte, John Elkann, presidente de FCA, comparte el punto de vista del ex director ejecutivo Sergio Marchionne, fallecido en julio del año pasado, de que la industria automotriz necesita eliminar la duplicidad de las inversiones. En 2015, Marchionne dijo que se estaban desperdiciando 2.000 millones de euros cada semana en el desarrollo de productos y herramientas que podrían haberse ahorrado si los fabricantes hubiesen compartido sus esfuerzos.

La nueva industria del automóvil

La industria del automóvil se enfrenta a una disrupción tecnológica provocada por los coches eléctricos y la conducción autónoma. Además, las estrictas normas de emisiones impuestas por los reguladores europeos también están obligando a la industria a alejarse de los motores de combustión tradicionales. Las alianzas entre los fabricantes se establecen ahora con mayor frecuencia y son de mayor alcance con el objetivo de compartir inversiones. 

Además, los fabricantes de automóviles están sufriendo las consecuencias de la crisis que ha reducido el volumen del mercado, mientras que las empresas tecnológicas, sobre todo las ubicadas en Silicon Valley, ricas en efectivo, como es el caso de Alphabet (Google), o Apple, están empezando a introducirse en un mercado en el que antes no tenían ninguna presencia.

La inversión en el desarrollo de plataforma que alberguen la tecnología híbrida enchufable o eléctrica, unida a la conectividad y las funciones de conducción autónoma supone una inversión extremadamente grande en los próximos años para cualquier fabricante. Según Carlo Alberto Carnevale Maffe, profesor de la Universidad Bocconi de Milán, “ningún fabricante puede pagar el tamaño de las inversiones”, dada la velocidad a la que se mueven hoy las tecnologías.

Las conversaciones entre PSA y FCA demuestran que es inevitable una cooperación entre los fabricantes para el desarrollo de la tecnología y la infraestructura de apoyo, para “encontrar un nuevo equilibrio industrial para la competencia en los productos y servicios finales”.

Un ejemplo de este tipo de alianzas es el caso de Ford y Volkswagen que están trabajando para acordar una amplia asociación en la que se incluyen vehículos comerciales y conducción autónoma. Por su parte BMW y Daimler, además de unirse para desarrollar una plataforma conjunta de conducción compartida, también colaboran en una plataforma global de servicios de movilidad e incluso negocian su asociación para el desarrollo conjunto de arquitecturas dedicadas para vehículos eléctricos.

Los dos protagonistas de esta noticia, PSA y FCA, ampliaron en febrero de este año su acuerdo de cooperación en el desarrollo de furgonetas ligeras y camionetas que llegarán al mercado bajo las marcas Opel y Vauxhall.

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