El presidente de la patronal de fabricantes de vehículos (Anfac), Josep María Recasens, ha defendido con contundencia el papel del vehículo eléctrico como única vía para garantizar la competitividad tecnológica e industrial del sector automovilístico en España y en Europa durante la presente década.
Durante su intervención en el VI Foro Anfac celebrado en Madrid, Recasens alertó de que España está perdiendo alrededor de 400.000 coches de producción al año, una cifra que, según explicó, equivale al cierre potencial de una planta anual si no se participa activamente en las nuevas tecnologías vinculadas a la electrificación.
Más ventas, pero menos producción

El dirigente calificó 2025 como un ejercicio “de una de cal y otra de arena” para la automoción española. Por un lado, destacó el crecimiento del 12% en las ventas de vehículos, impulsado en parte por el denominado efecto dana, así como el fuerte avance del mercado eléctrico.
Las matriculaciones de vehículos eléctricos crecieron un 76% y superaron las 100.000 unidades en 2025, mientras que el conjunto de vehículos electrificados registró también incrementos a doble dígito. Sin embargo, en paralelo, la producción nacional cayó un 4%, reflejando que tanto en España como en el conjunto de Europa se siguen vendiendo menos coches que en la etapa previa a la pandemia.
Para Recasens, el mensaje es claro: sin una apuesta decidida por el vehículo eléctrico y las tecnologías asociadas, la industria española perderá peso en la cadena de valor global.
Un “automotive package” europeo

El presidente de Anfac abogó por la puesta en marcha urgente de un paquete industrial europeo específico para la automoción, un “automotive package” que impulse la competitividad tecnológica, refuerce el producto fabricado en Europa y proteja al sector frente al creciente desembarco de marcas chinas.
Recasens subrayó la necesidad de combinar la reducción de emisiones de CO2 con la neutralidad tecnológica y el fortalecimiento del “made in Europe”. En su opinión, la industria europea necesita medidas coordinadas que aceleren la transformación productiva y consoliden el liderazgo tecnológico del continente.
Plan Auto+ y apoyo a la electrificación
En el ámbito nacional, el dirigente defendió la puesta en marcha del nuevo Plan Auto+, dotado con 400 millones de euros para incentivar la compra de vehículos electrificados. El programa contempla ayudas de hasta 4.500 euros por coche.
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, también presente en el foro, respaldó la medida y destacó su contribución tanto a la lucha contra el cambio climático como al fortalecimiento de la cadena de valor industrial.
Hereu subrayó además que los puntos de recarga públicos crecieron un 37% respecto a 2024 y anunció la resolución provisional de la cuarta edición del Perte del Vehículo Eléctrico y Conectado, con 134 millones de euros destinados a empresas, muchas de ellas del sector de componentes. Con esta nueva inyección, el total movilizado para la transformación productiva alcanza los 2.355 millones de euros.
En un contexto de transición energética y competencia global creciente, la electrificación se perfila, según Anfac, no solo como una cuestión medioambiental, sino como una decisión estratégica para el futuro industrial de España.