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Los Supercharger de Tesla para otras marcas podrían no ser tan seguros como nos imaginábamos

Como ya sabrás, Tesla está abriendo su red de carga a otras marcas y modelos. Aunque sea una buena noticia, la práctica puede traer problemas de seguridad.

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Los Supercharger de Tesla para otras marcas podrían no ser tan seguros como nos imaginábamos

Una de las grandes bazas de Tesla es su excelente red de carga. Ya sean puertos en destino o supercargadores en ruta, los de Austin presentan una infraestructura que es la envidia del mundo entero. Recientemente, la firma de Elon Musk ha tomado la decisión de abrir esos preciados puntos al resto de coches eléctricos. Un paso que poco a poco se está implantando en todos los territorios y que está suponiendo toda una ventaja para los usuarios que no tengan un Tesla. Sin embargo, también puede haber problemas.

Países Bajos ha sido el primer territorio fuera de Estados Unidos en abrir toda la red de supercargadores a terceros. Recientemente se han sumado un número limitado de localizaciones en Francia y Noruega. Ya no resulta extraño encontrar coches ajenos a Tesla conectados a uno de los muchos puntos de carga existentes. Desde el primer día ha habido problemas al respecto, sobre todo por la corta manguera de conexión y la dificultad de algunos modelos para conectarse por la diferente posición de su boca de carga.

Es por ello por lo que resulta habitual ver como cada coche aparca de una forma diferente en función de esa condición. Sin embargo, lo que no habíamos visto hasta ahora es que esos cargadores también pueden traer problemas de seguridad al no bloquearse perfectamente la conexión. Como ya sabrás, para evitar que algún “graciosillo” se dedique a desconectar los coches eléctricos mientras cargan, todos los conectores llevan un bloque de seguridad que impide quitar la manguera durante la recarga.

Las incompatibilidades de los puntos Tesla en vehículos terceros puede provocar este inconveniente, tal y como se puede apreciar en el vídeo de este usuario. Ha sido uno de los primeros en darse cuenta de la situación. La prueba que ha realizado no deja lugar a muchas dudas. Durante la recarga de un KIA EV6 el usuario se baja del coche, lo bloquea y se aleja para dejar la llave para que no salten los sensores de apertura automática. Bajo estas condiciones se acerca a la toma de carga y es cuando se produce el drama.

Con el coche cerrado debería ser imposible poder desconectar la manguera del supercargador, pero este no es el caso. El cierre de seguridad no actúa como corresponde, y con solo pulsar en el conector la recarga se paraliza y la toma se desconecta. Esto supone un grave riesgo para los usuarios terceros que quieran aprovechar la red de carga de Tesla, pues deberán ser conscientes de que este problema existe y, por lo tanto, tendrán que estar ojo avizor para que otro usuario no le desconecte el coche. Tampoco se espera que ocurra mucho. Imaginamos que Tesla tampoco puede hacer mucho, pues ya ha hecho lo suficiente con abrir las instalaciones. Desconocemos si pasa con más modelos, así que serán los usuarios los que tengan que ir probando, por si acaso.

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