Híbridos y Eléctricos

PROPONDRÁN LÍMITES MÁS ESTRICTOS PARA 2030

La Unión Europea podría acabar con los coches de combustión antes de lo esperado

Según un borrador al que ha tenido acceso Reuters, la Comisión Europa propondrá reducir aún más los límites de CO2 que había fijados para 2030, lo que acelerará la transición hacia coches eléctricos e híbridos enchufables. El nuevo límite quedaría en 47,5 g/km, un 50 % menos que el máximo fijado para 2021.

Mercedes-Benz-E63-AMG-2021-motor
Mercedes-Benz-E63-AMG-2021-motor

El calentamiento del planeta causado por la mano del hombre es un hecho constatado científicamente, del cual cabe poca discusión a estas alturas. Es una necesidad imperiosa reducir las emisiones de efecto invernadero, no sólo en el transporte, sino en todos los ámbitos. Con este objetivo, la Comisión Europea va a proponer endurecer aún más los límites de emisiones en los coches vendidos en la Unión Europa, según ha podido saber Reuters, lo que acelerará la desaparición de los coches movidos únicamente por un motor de combustión.

Según la propuesta de la Comisión Europa, las emisiones medias de CO2 de los coches nuevos deberían situarse un 50 % por debajo de los niveles fijados para 2021. Una cifra más restrictiva que la fijada hasta ahora, que establecía una reducción del 37,5 % en las emisiones en 2030 respecto a los límites de 2021 (que recordemos es de 95 g/km de CO2 como máximo para la media de cada grupo fabricante).

De salir adelante la propuesta de la Comisión Europea, el límite de emisiones quedaría fijado en 47,5 gramos de CO2 por kilómetro a partir del año 2030. Con la tecnología actual, la cifra se antoja imposible de alcanzar incluso para los coches híbridos (HEV) más eficientes, y solamente los híbridos enchufables y los coches eléctricos puros podrían quedar por debajo de dicho límite. Por poner un par de ejemplos actuales, el nuevo Renault Captur E-Tech híbrido enchufable homologa un consumo de 1,4 l/100 km y unas emisiones de 33 g/km de CO2; un BMW 330e homologa un consumo de 1,3 litros/100 km y emite, teóricamente, 30 g/km de CO2 en ciclo WLTP. Sus respectivas versiones diésel, sin posibilidad de circular en modo eléctrico, aunque son muy eficientes superan en ambos casos los 120 gramos de CO2 por kilómetro.

La consecuencia en la práctica no será sino un aceleramiento de lo ineludible: la desaparición de los coches de combustión. Si acaso, a partir de 2030 los fabricantes podrían vender unas pocas unidades (modelos de nicho muy concretos) de combustión a cambio de vender muchos coches híbridos enchufables y/o eléctricos que compensaran la media de emisiones.

La propuesta, cuyo borrador se dará a conocer en los próximos días, ya ha encontrado detractores. La asociación alemana VDA, representante de los fabricantes de automóviles alemanes, ya ha anunciado que se opondrá firmemente a cualquier endurecimiento de los objetivos previstos actualmente. No sería la primera vez que la poderosa industria automotriz de Alemania, la mayor del continente, se enfrenta a propuestas de este tipo.

El borrador, que necesita la aprobación del Parlamento Europeo y los gobiernos nacionales, no solamente incumbe a los coches sino a todo tipo de transporte (además de otros ámbitos como la industria, la energía o la agricultura). Así las cosas, el transporte por carretera también podría añadirse a la ecuación para acelerar el cambio a vehículos de cero emisiones, y la aviación y el transporte marítimo también están en el punto de mira.

El objetivo de la Comisión Europea es que, para el año 2030, el conjunto de países de la Unión reduzca sus emisiones de efecto invernadero en un 55 % respecto a 1990. Un paso intermedio que, según algunos expertos, es el mínimo necesario para que la Unión Europea pueda cumplir su compromiso de alcanzar cero emisiones netas de carbono para 2050.

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