Híbridos y Eléctricos

GARANTIZAR QUE NO INFRINGE DERECHOS HUMANOS

Volvo será el primer fabricante en rastrear el origen del cobalto empleado en sus coches eléctricos

Volvo quiere garantizar que las materias primas empleadas en las baterías de sus coches eléctricos, y en especial el controvertido cobalto, cumplen unas garantías éticas.

Volvo será el primer fabricante en rastrear el origen del cobalto de sus coches eléctricos
Volvo será el primer fabricante en rastrear el origen del cobalto de sus coches eléctricos

Cuando se habla del coche eléctrico y la sostenibilidad del mismo, no hay que pasar por alto la cantidad de minerales distintos que se necesitan para la fabricación de las baterías de iones de litio y cuya extracción, transporte y procesado industrial produce, lógicamente, un notable impacto medioambiental -especialmente si no se realiza con ciertos protocolos-. Pero no sólo es cuestión de medioambiente: en algunas minas existen problemas de infracción de Derechos Humanos, y el cobalto es uno de los grandes culpables en esta historia.

Mejor dicho, las industrias extractivas (y no el cobalto per se) son las verdaderas culpables de que, en algunos casos, no se cumplan unas condiciones de trabajo éticas, respetando los Derechos Humanos y con unos estándares de seguridad y salubridad mínimos. Cada vez son más organizaciones e instituciones las que tienen el foco puesto sobre países como la República Democrática del Congo, que produce más del 50% del cobalto a nivel mundial, por las condiciones en que se extraen los recursos del país. Tanto es así que algunos fabricantes como BMW han anunciado ya que dejarán de comprar cobalto de origen congolés.

Ahora, Volvo se ha sumado al compromiso de tener cobalto de origen responsable en sus coches eléctricos y va a comenzar a implantar un sistema de trazabilidad total del cobalto utilizado en sus baterías mediante tecnología de cadena de bloques (blockchain, en inglés). De esta manera, el fabricante sueco quiere asegurarse de que el mineral utilizado en las baterías de sus coches eléctricos -y los de Polestar- se ha obtenido de manera responsable.

Este pasado verano se llevó a cabo un proyecto piloto en el que las compañías tecnológicas Circulor y Oracle se encargaron de gestionar la tecnología blockchain en la cadena de suministro de CATL, mientras que la red RSBN (Responsible Sourcing Blockchain Network), junto con especialistas de RCS Global e IBM, están implantando la tecnología en la cadena de suministro de LG Chem. Esta última en Corea del Sur y CATL en China son los dos proveedores de baterías de Volvo, y tras el éxito del proyecto piloto esperan que el sistema de trazabilidad del cobalto comience este mismo año.

¿Qué es y cómo funciona la tecnología de blockchain?

Una cadena de bloques, o blockchain, es un libro de contabilidad digital que contiene una lista de registros vinculados entre sí mediante técnicas criptográficas. Dentro de las cadenas de suministro, esta tecnología crea registros de transacciones que no se pueden modificar y, al mismo tiempo, aplica un conjunto de reglas comunes que pueden utilizarse para registrar los datos.

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Esquema de la trazabilidad del cobalto en los coches eléctricos de Volvo.

La tecnología de cadena de bloques establece una red de datos compartidos transparente y fiable, y refuerza notablemente la transparencia de la cadena de suministro de materias primas, ya que la información sobre el origen de la materia no puede modificarse sin que se detecte. Esto permite a los distintos participantes verificar y auditar las transacciones de manera independiente.

Es este caso concreto de Volvo y el cobalto para sus baterías, los datos de la cadena de bloques incluyen el lugar de origen del cobalto y características tales como el peso y el tamaño, así como la cadena de custodia. Dicho de otra manera, recaba la información necesaria para confirmar que el comportamiento de los participantes cumple las guías de la OCDE sobre la cadena de suministro. 

Volvo ya ha presentado su primer coche eléctrico, el Volvo XC40 Recharge

Volvo presentó el mes pasado el XC40 Recharge, su primer modelo eléctrico y que inaugura una futura familia de vehículos eléctricos que llevarán el apellido Recharge. El XC40 eléctrico equipa dos motores eléctricos (uno en cada eje, proporcionando tracción integral) cuya potencia total asciende a 408 CV. Volvo ha asegurado que ofrecerá una autonomía de 400 kilómetros en el ciclo de homologación WLTP y podrá recargarse al 80% es 40 minutos.

No será el único modelo electrificado de Volvo, ni mucho menos. El fabricante sueco espera que para 2025 la mitad de sus ventas globales correspondan a vehículos totalmente eléctricos y el resto a híbridos (tanto convencionales como enchufables y mild-hybrid). El objetivo es reducir sus emisiones de carbono en un 40% para ese año.

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