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Las claves del éxito del Plan PACE! de Opel en su primer año

El fabricante alemán atravesaba hace un año la mayor crisis en sus 155 años de historia. En el primer semestre de 2018, Opel ha conseguido ser rentable y apuesta por ofrecer una alternativa eléctrica de sus vehículos para 2024.

Michael Lohscheller, CEO de Opel, junto al GTX.
Michael Lohscheller, CEO de Opel, junto al GTX.

Opel ha conseguido salir a flote. El fabricante de vehículos alemán deambulaba en la cuerda floja de la rentabilidad hace algo más de un año y parecía dirigirse cuesta abajo y sin frenos hacia la quiebra. Para entender la recuperación hay que tener en cuenta dos factores. Por un lado, la compra de la marca por parte del grupo francés PSA, propietario de firmas reconocibles como Peugeot o Citroën, en una operación que se cerró en algo más de 2.000 millones de euros.

Este movimiento fue el primer paso para implementar el Plan PACE!, con el que el conglomerado de Carlos Tavares, CEO de PSA, pretendía recuperar Opel. Las previsiones de los analistas reflejadas en el documento apuntaban a generar unas sinergias de entre 1.500 y 1.700 millones de euros en 2026. Suficientes para que la marca alemana cumpliese el gran objetivo: volver a ser rentable en 2020.

Un año después, Opel camina en la senda fijada gracias a una serie de inteligentes estrategias diseñadas en gran parte en las cabezas de Tavares y de Michael Lohscheller, presidente y consejero delegado. ¿Cuáles son las claves que invitan al optimismo?.

Protección del empleo

En primer lugar, los artífices del Plan PACE! entendieron que una compañía depende de la fuerza de trabajo de sus empleados. Y decidieron cuidar a los 38.000 trabajadores de Opel, además de reducir el número de directivos en un 25%. En lugar de destruir puestos de la cadena de producción llevándose las factorías de Alemania a zonas con mano de obra más barata, decidieron seguir apostando por la central de Russelheim, donde se producen todos los automóviles de la marca.

Además, PSA admitió que la intención era convertirla en un “centro de competencia global”, según un comunicado del grupo. La planta de Russelheim produce una media de 180.000 vehículos anuales, según datos de la compañía, y está próxima al centro de pruebas de la marca en Dudenhofen.

Rebaja de los costes fijos

La mejora en la competitividad se percibe en un dato demoledor: Opel consiguió rebajar un 28% sus costes fijos en los primeros seis meses de 2018. “Publicamos unas ganancias de 502 millones de euros en el primer semestre, y seguimos trabajando arduamente en nuestro éxito”, explicó Lohscheller en la presentación de resultados.

La actuación de PSA en este apartado es importante. El grupo francés tomó la determinación de compartir sus plataformas modulares CMP y EMP2, para las que habñian invertido 700 millones de euros en su desarrollo. Gracias a estas tecnologías, los vehículos de Opel son un 50% más rentables. En la misma senda, el objetivo de la firma es reducir en 700 euros el coste por vehículo para el año 2020, lo que disminuiría el ratio de gastos e ingresos del 5,6% al 4,7%.

Electrificación de la marca

Para el año 2024, Opel pretende que todos sus modelos tengan una versión eléctrica. “Esto contribuirá fuertemente a cumplir los estrictos límites de CO2 establecidos por Europa”, afirmó Lohscheller. También se ha puesto en marcha un proyecto de infraestructura de carga en la sede de la compañía.

El lanzamiento del nuevo Corsa, con una versión completamente eléctrica de la batería, y la presentación de los modelos Grandland X PHEV, el primer híbrido de la marca, y GT X, son algunos de los vehículos que abanderan el proceso de electrificación. Junto con el fin de la producción de los modelos Karl y Adam programado para 2019, Opel da un paso de gigante para liderar la futura industria.

Planes de expansión

Asegurada la rentabilidad del ejercicio, la marca quiere comenzar a crecer fuera de Europa. Especialmente en África, donde recientemente el fabricante germano firmó contratos de colaboración con importadores de Marruecos, Túnez y Sudáfrica para afianzarse en otros mercados. Lohscheller confirmó también en la presentación de resultados que a finales de noviembre comenzará el ensamblaje del Grandland X para el mercado africano en una planta en Namibia.

Objetivo pendiente: los vehículos comerciales

Uno de los puntos trazados en el Plan PACE! pasa por afianzarse en el segmento de los vehículos comerciales, en poder de otras marcas como Renault. Para revertir la situación, la firma germana tiene programada su agenda para lanzar modelos comerciales progresivamente.

El pasado 19 de septiembre, Opel presentó en el Salón del Automóvil de Hannover la nueva versión del Opel Combo, que renueva un modelo de furgoneta que se comercializa en España por unos 15.000 euros desde octubre. Además, está previsto el lanzamiento del Opel Vivaro para el próximo año.  

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