El gran concurso de autobuses eléctricos de EMT Madrid ya tiene resolución definitiva. Tras varias semanas paralizado por un recurso, la empresa municipal ha decidido excluir definitivamente a BYD debido a un defecto en la documentación presentada.
La decisión deja fuera a uno de los mayores fabricantes mundiales de vehículos eléctricos, que ya había suministrado autobuses anteriormente en la capital. Pese a su peso global, esta vez no formará parte del proceso de renovación de la flota madrileña.
Tres fabricantes se reparten el contrato

El contrato, valorado en 79,35 millones de euros sin IVA, se divide entre tres compañías europeas que se encargarán de suministrar un total de 120 autobuses eléctricos. Por un lado, Solaris Bus & Coach ha obtenido el contrato para 30 autobuses articulados de 18 metros, concretamente del modelo Urbino eléctrico. Estas unidades prestarán servicio en la línea 34 y estarán asignadas al centro de operaciones de Carabanchel.
Por otro, Irizar e-mobility fabricará 50 autobuses estándar con su modelo IeBus, mientras que Mercedes-Benz suministrará los 40 restantes mediante el eCitaro, uno de sus modelos eléctricos más consolidados en Europa.
Entregas inminentes y exigencias técnicas
Los plazos marcados por EMT Madrid son exigentes. Las primeras unidades deberían comenzar a circular en noviembre de 2026 y más de la mitad de la flota, alrededor de 70 autobuses, deberá estar operativa antes de que finalice el año. El resto de vehículos se entregará a lo largo de 2027, completando así la renovación parcial de la flota.

En cuanto a requisitos técnicos, los autobuses estándar deberán ofrecer una autonomía mínima de 400 kilómetros, mientras que los articulados tendrán que alcanzar al menos 320 kilómetros. Además, se exige una garantía de tres años para los principales sistemas y de hasta diez años para baterías y estructura.
Madrid acelera su electrificación
Con esta adjudicación, EMT Madrid continúa avanzando en su estrategia de descarbonización. Actualmente, la flota ya cuenta con más de 450 autobuses eléctricos, lo que representa más del 20% del total.
Madrid dispone además de 45 líneas operadas exclusivamente con vehículos cero emisiones, a las que se suma la línea 145 impulsada por hidrógeno, consolidando un modelo de movilidad cada vez más sostenible.
Un golpe estratégico para BYD en Europa
La exclusión de BYD supone un revés en uno de los mercados clave para su expansión internacional. Mientras el fabricante chino sigue creciendo en Europa, este tipo de decisiones refuerza la posición de los fabricantes locales en contratos públicos estratégicos.
El resultado del concurso refleja también una tendencia creciente: la apuesta por proveedores europeos en proyectos de transporte público, especialmente en un contexto de transición energética y autonomía industrial.