España y Dinamarca, claves en el potencial de los combustibles sintéticos para el transporte marítimo

El transporte por mar podría ser clave para la producción de combustibles sintéticos, pero la inseguridad del sector frena la inversión.

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El potencial de la industria marítima para los combustibles sintéticos es muy alto.
30/01/2026 15:00
Actualizado a 30/01/2026 15:00

Los combustibles sintéticos son una opción de futuro no solo para la industria del automóvil, si no para la del transporte en general. Aquellos sectores en los que, por los motivos que sea (normalmente técnicos), no es posible aplicar la electricidad para conseguir sistemas de propulsión más limpios, los e-fuel son una alternativa para reducir las emisiones netas. Entre ellos, el transporte por mar podría ser clave para el desarrollo de esta industria.

Transport & Environment (T&E) ha presentado la actualización de 2025 del Observatorio de Combustibles Sintéticos para el Transporte Marítimo, un sector que tiene un potencial enorme para la reducción de las emisiones contaminantes. Sus resultados tienen tanto noticias buenas como otras menos alentadoras.

Barco China
El transporte por mar puede ahorrar muchas emisiones contaminantes.

Muchos proyectos, pero pocos puestos en marcha

Ha identificado 80 proyectos de hidrógeno verde y combustibles sintéticos con potencial para ser utilizados en la propulsión de buques. En conjunto, podrían generar más de 4 millones de toneladas equivalentes de petróleo de aquí a 2032. El problema es que el análisis revela que solo 240.000 toneladas equivalentes de petróleo, es decir, menos del 5 % del total previsto, están actualmente destinadas de forma específica al sector marítimo.

Otro aspecto negativo es que solo una cuarta parte de los proyectos ha alcanzado la fase de decisión final de inversión o está ya operando, lo que desde la organización consideran que pone de manifiesto la incertidumbre regulatoria existente en el sector, que está frenando su desarrollo y puesta en marcha.

A pesar de este contexto, varios países europeos empiezan a postularse como futuros proveedores de combustibles sintéticos para el transporte marítimo. Noruega destaca como el país con el mayor volumen de producción planificada destinada principalmente a este sector, seguida por España, Finlandia y Dinamarca. Entre los proyectos más relevantes figura Kassø, desarrollado por European Energy, que empezó a operar en 2025 y suministra e-metanol a la naviera Maersk.

El informe de T&E pone el acento sobre el hecho de que el sector marítimo apunta a ser el principal comprador potencial de combustibles sintéticos como el e-metanol y el e-amoníaco. El caso más relevante es el segundo, ya que se cree que el transporte marítimo podría absorber el doble de volumen que las industrias tradicionales de fertilizantes y productos químicos, lo que significaría darle a los productores la seguridad comercial necesaria para invertir y escalar la producción de combustibles renovables destinados a la descarbonización del transporte marítimo.

Ayuda por parte de Europa

T&E ha emitido un comunicado pidiendo a la Comisión Europea que implemente medidas concretas para impulsar la producción nacional de electrocombustibles. El apoyo a esta industria es clave, porque, según el Plan de Inversión en Transporte Sostenible (PTIS) que se ha publicado recientemente, la descarbonización del sector marítimo requerirá entre 35.000 y 47 000 millones de euros en inversiones anuales para 2035.

Bosco Serrano Valverde, responsable de combustibles sostenibles en T&E España, ha declarado: “El mayor proyecto marítimo sostenible se puso en marcha este año. Esto demuestra que es posible, pero ampliar los proyectos sigue siendo un reto. Los objetivos actuales del transporte marítimo no son lo suficientemente ambiciosos como para que los inversores pongan dinero sobre la mesa”.

“Además de incentivos a la demanda, los productores de combustible necesitan dinero en efectivo. Fomentar un sector fuerte de combustibles sintéticos puede reforzar el liderazgo industrial de Europa y reducir la dependencia del continente de los combustibles fósiles importados”, sentencia.