La nueva Ley 9/2025 de Movilidad Sostenible reconoce, por primera vez a nivel estatal en la historia, la movilidad activa como un modo esencial de transporte. Y de ella se extrae también que se prioriza el andar y pedalear por encima del vehículo privado en el ámbito urbano. Y eso está muy bien, y más cuando además esta Estrategia Estatal por la Bicicleta adquiere un rango de ley.
"En 2025, la industria de la bicicleta alcanzó una facturación de 2.177 millones de euros, 1 millón de bicicletas vendidas y 25 mil empleos directos" (AMBE):
Y en esa estrategia, la bicicleta eléctrica tiene un papel fundamental: según Jesús Freire, responsable de AMBE (Asociación de Marcas y Bicicletas de España), las de pedaleo asistido, en pocos años, "se han convertido en un pilar económico y en un motor de la transición hacia un transporte más limpio, hasta representar más de una de cada cinco bicicletas comercializadas".

Sin embargo, se siguen echando en falta que se toquen tres aspectos que, de cara tanto para la Asociación como para los representantes de diversas patronales del sector del transporte son fundamentales.
Intermodalidad, marco fiscal y ayudas directas a la compra
Básicamente, estos son los puntos que se siguen reclamando al ejecutivo para poder modernizar aún más el sistema de transporte en nuestro país donde la bicicleta tiene que ocupar un papel destacado:
- Intermodalidad efectiva: esencial para integra la bicicleta en el transporte público. Y es que es necesario poder complementar la bicicleta eléctrica con los transportes públicos para crear una amplia red donde el automóvil deje de tener sentido.
- Marco fiscal: incentivos fiscales para promover la bicicleta de empresa, algo que en países eurpeos como Alemania funciona a 'toda máquina' (más de dos millones de bicicletas corporativas) y que en nuestro país es meramente testimonial.
- Ayudas directas a la compra: para poder superar la inversión inical, en especial en el caso de las bicicletas eléctricas, con un precio medio superior a las musculares.
Además de estos tres puntos, desde las asociaciones se advierte que, aunque la Ley de la Estrategia Estatal por la bicicleta reconoce la importancia de la movilidad ciclista, falta de momento una mayor claridad en la financiación de las medidas: reina el miedo porque todo quede finalmente en promesas y poco más.

"No obstante, hay que reforzar el papel de la bicicleta tanto en la movilidad cotidiana como en el ocio, deporte o turismo, así como en la creación de empleo y desarrollo industrial", terminó por comentar el responsable de AMBE.