Honda parece haber encontrado por fin la fórmula para triunfar con un coche eléctrico pequeño y asequible. Su nuevo urbano eléctrico de estilo retro, conocido como Super-N en Europa y Super-One en Japón, está despertando muchísimo interés incluso antes de llegar oficialmente a los concesionarios. La marca japonesa ya ha abierto reservas en algunos mercados y todo apunta a que la demanda está superando claramente las expectativas iniciales.
La clave está en una combinación muy poco habitual actualmente, ya que ofrece diseño simpático, tamaño ultracompacto y un precio relativamente accesible. Honda quiere dejar atrás el fiasco comercial del Honda e, un coche muy querido por su estética pero demasiado caro para la mayoría de compradores. Ahora, el nuevo Super-N llega precisamente para solucionar ese gran problema.

Un Honda eléctrico con 7.000 reservas esperando
El interés alrededor del modelo está creciendo especialmente en Japón y Reino Unido, donde Honda ya prepara el lanzamiento comercial. De hecho, la compañía ya había vivido una situación parecida con el antiguo Honda e, que acumuló más de 25.000 registros de interés en Europa antes incluso de iniciar sus entregas oficiales. Y ahora el nuevo eléctrico barato parece estar repitiendo ese fenómeno gracias a un planteamiento mucho más realista en precio y posicionamiento.
Según la información compartida por la propia marca japonesa, el Honda Super-One ya goza de más de 7.000 reservas en firme desde su salida al mercado, hace aproximadamente un mes. De forma oficial, Honda lanzó comercialmente este eléctrico el pasado 22 de mayo, aunque ya estaba abierto el libro de reservas desde varias semanas antes. En Japón, esta versión vitaminada se vende por un precio inicial de 3.390.200 yenes, unos 18.300 euros al cambio actual.

El Honda Super-One busca deportividad ante todo
El coche destaca por su diseño inspirado en los ‘Kei Cars' japoneses, unos coches pequeños y urbanos extremadamente compactos y eficientes tan populares en Japón. Mide apenas 3,4 metros de largo, pero Honda promete un interior sorprendentemente amplio gracias a su arquitectura específica para vehículos urbanos eléctricos.
Además, aunque se trata de un modelo barato, Honda ha querido darle un toque deportivo bastante llamativo. El Super-N (o Super-One) incorpora un modo Boost que eleva la potencia hasta 93 CV (aunque tiene 63 CV de potencia en condiciones normales) y simula cambios de marcha y sonido de motor térmico, siguiendo una filosofía parecida a la del Hyundai IONIQ 5 N pero llevada a un coche diminuto y urbano.
Honda no quiere repetir el ‘error’ de su predecesor
La propia marca reconoce indirectamente que el Honda e se quedó fuera del mercado por culpa de su precio. Aquel modelo rondaba los 30.000 euros en España, una cifra completamente desproporcionada para un coche urbano pequeño. Ahora Honda promete que el nuevo Super-N arrancará por debajo de los 25.000 euros, entrando directamente en la nueva guerra de eléctricos asequibles que se avecina en Europa.

Y precisamente ahí está el gran motivo detrás del enorme interés que está generando. El mercado europeo empieza a llenarse de pequeños eléctricos baratos como el Renault Twingo, el Kia EV2 o el Volkswagen ID.1, pero Honda quiere diferenciarse apostando por un diseño mucho más emocional y divertido. Si consigue mantener el precio bajo control y responder a la fuerte demanda inicial, este pequeño eléctrico japonés podría convertirse en uno de los coches urbanos más populares de los próximos años.