Las marcas necesitan reducir su huella de carbono para así cumplir con las más exigentes normativas europeas. Los fabricantes buscan fórmulas para minimizar su impacto en el medioambiente, desde el uso de materiales reciclados hasta el empleo de granjas solares para alimentar sus fábricas. La producción de energía renovable en instalaciones industriales afronta el reto constante de gestionar el crecimiento de la vegetación sin dañar los componentes eléctricos, y en la planta de Volkswagen Poznań, en Polonia, creen haber encontrado la solución a todos los problemas.
La compañía ha sustituido las cortacéspedes tradicionales por un rebaño formado por 100 ovejas. Esta iniciativa se enmarca dentro de un proyecto que estudia cómo se puede combinar la instalación de grandes parcelas solares con el uso agrícola tradicional. La gestión del terreno no solo elimina la necesidad de maquinaria tradicional para el desbroce, sino que sirve de base para un estudio científico sobre biodiversidad y microclima local que puede estandarizarse en el resto del mundo.

Especificaciones del parque fotovoltaico
La instalación solar sobre la que se despliegan las ovejas ha sido construida y gestionada por la firma Quanta Energy. Esta infraestructura energética cuenta con los recursos técnicos suficientes para abastecer hasta el 100% de los procesos de la planta de Volkswagen en un día de alta radiación solar. Un total de 18,3 MW instalados mediante 31.000 paneles solares desplegados sobre el terreno que suministran un cuarto de la energía total consumida por las instalaciones. Actualmente, la planta se encarga de la fabricación de componentes generales y de vehículos comerciales variados, incluyendo modelos como la furgoneta eléctrica e-Crafter.
Adaptación biológica y control de la sombra
El uso de ganado ovino evita los riesgos mecánicos asociados al paso de maquinaria cortacésped entre los soportes metálicos y el cableado de la planta. Supervisadas por ganaderos locales bajo la propiedad de Justyna Nowak-Gajek, las ovejas permanecerán paciendo en la finca durante toda la temporada hasta la llegada del otoño. El comportamiento natural del rebaño ha mostrado una rápida adaptación al entorno tecnológico, dividiéndose en grupos reducidos para pastar. Los paneles solares ofrecen amplias zonas de sombra que proporcionan un alivio a los animales en los momentos de mayor radiación solar.

El proyecto cuenta con la participación activa de la Universidad de Ciencias de la Vida de Poznań, a través de la investigadora Joanna Składanowska-Baryza. Un equipo científico analiza de forma continuada el impacto de la presencia del ganado en el ecosistema circundante. El trabajo de campo examina la evolución de la calidad del suelo, la composición de la vegetación, el microclima generado bajo las estructuras y el bienestar animal. Al mismo tiempo, el pastoreo natural reduce las emisiones operativas derivadas del mantenimiento mecánico y favorece la creación de hábitats para insectos y fauna local.