Tesla ha vuelto a mover el listón de la conducción autónoma total. Apenas comenzado 2026, Elon Musk ha reconocido que la compañía necesita acumular alrededor de 16.000 millones de kilómetros recorridos con Full Self-Driving (FSD) para poder ofrecer una conducción autónoma “segura y sin supervisión”. La afirmación supone un cambio relevante en el discurso del fabricante y pone en entredicho los plazos que el propio Musk defendía hace solo unas semanas.
Durante buena parte de 2025, el CEO de Tesla insistió en que la autonomía sin supervisión estaba prácticamente resuelta y que los robotaxis operarían de forma autónoma en Austin antes de finalizar el año. Sin embargo, ese hito nunca llegó a materializarse, y ahora la empresa reconoce implícitamente que aún está lejos del objetivo técnico necesario.
Un nuevo umbral que no encaja con los anuncios previos

Según los datos internos de Tesla, a finales de 2025 la flota apenas había superado los 12.000 millones de kilómetros acumulados con FSD. La nueva cifra revelada por Musk deja una brecha considerable entre la realidad y las promesas públicas realizadas poco antes.
Este desfase plantea una pregunta clave: si Tesla sabía que necesitaba alcanzar los 16.000 millones de kilómetros para garantizar una autonomía sin supervisión a nivel regulatorio, ¿por qué se anunciaron lanzamientos inminentes cuando el objetivo aún estaba tan lejos? La contradicción refuerza la percepción de que los plazos de FSD han sido más aspiracionales que realistas.
¿Cuándo podría llegar realmente el FSD sin supervisión?
A favor de Tesla juega el rápido crecimiento de su flota y el aumento del uso del sistema FSD. Al ritmo actual, la compañía podría alcanzar las 16.000 millones de kilómetros hacia mediados de 2026, previsiblemente en torno al mes de julio.

Sin embargo, alcanzar esa cifra no implica automáticamente que el sistema esté listo para operar sin conductor humano. Una vez recopilados los datos, Tesla deberá afrontar entrenamientos masivos de sus redes neuronales, tanto en su superordenador Dojo como en clusters de NVIDIA, además de procesos exhaustivos de validación y depuración.
Cada nuevo volumen de datos revela miles de casos extremos que requieren ajustes específicos, lo que suele traducirse en meses adicionales de desarrollo y pruebas. Por ello, incluso con un escenario optimista, el FSD sin supervisión difícilmente llegaría antes de 2027.
Una década de promesas incumplidas
Roughly 10 billion miles of training data is needed to achieve safe unsupervised self-driving. Reality has a super long tail of complexity.
— Elon Musk (@elonmusk) January 8, 2026
El historial tampoco juega a favor del fabricante. Desde hace casi diez años, Musk ha asegurado de forma recurrente que la conducción autónoma total estaba a uno o dos años de distancia. Ninguna de esas previsiones se ha cumplido en los plazos anunciados.
Esta reiteración de fechas fallidas ha erosionado la confianza de parte de los usuarios, inversores y reguladores, especialmente en un contexto en el que la seguridad y la responsabilidad legal son factores críticos.
Un futuro aún abierto
Tesla sigue liderando el desarrollo de sistemas avanzados de asistencia a la conducción, pero la admisión de un nuevo umbral técnico clave confirma que la autonomía total sigue siendo un desafío mucho mayor de lo que se ha comunicado públicamente.
El tiempo dirá si esta vez el calendario se ajusta a la realidad o si, una vez más, el objetivo volverá a desplazarse.