La mayoría de personas unidas al sector automotriz en Europa está de celebración. Hace sólo unos días, la Comisión Europea anunció la eliminación de los conocidos aranceles a la importación de coches eléctricos fabricados en China. Sin embargo, esto no supondrá un comercio libre entre ambas regiones, sino que será a cambio de un acuerdo para imponer un precio de venta mínimo en dichos vehículos.
La eliminación de los aranceles es algo positivo, pero muchos siguen opinando que la imposición de un precio mínimo es totalmente contrario al libre comercio, donde cada empresa puede poner el precio que crean conveniente. También afirman que esto es negar a las personas el poder tener un vehículo barato en propiedad. Por otro lado, desde el ZDK (Asociación Alemana de Talleres y Reparaciones de Automóviles) también han lanzado su propia opinión al respecto.

La Asociación de Talleres alemanes lanza su propia petición a la UE
El ZDK se alinea con lo que muchos han hablado ya sobre el tema. Han celebrado popularmente la eliminación de los aranceles: “Los aranceles afectaban no sólo a las marcas chinas, sino también a los vehículos de fabricantes europeos producidos en China e importados a Europa. Esto ha generado una considerable incertidumbre para los concesionarios en cuanto a precios, planificación de posventas y atención al cliente”.
Pese a esto, también abogan por la falta de legitimidad en establecer unos precios mínimos a los fabricantes chinos: “Una economía de libre mercado requiere la libre formación de precios”. Esto, según el ZDK es algo que no debería verse, pues las propias ayudas existentes en muchas regiones ya podrían ser clave en ello, mediante el aporte de estas únicamente a empresas europeas o que fabriquen en el territorio.
A todo esto, el presidente de ZDK, Thomas Peckruhn, ha añadido: “Desde la Asociación celebramos expresamente que la UE se esté alineando con las normas de la Organización Mundial del Comercio. Las medidas de política comercial deben ser objetivas, no discriminatorias y conformes con la OMC. Las subvenciones estatales no deben generar distorsiones unilaterales de la competencia en detrimento del mercado europeo”.

“Un bloqueo en los procedimientos posteriores generaría una nueva incertidumbre. Europa necesita ahora una solución equilibrada que facilite una competencia justa. A esto hay que añadir que Europa necesita garantizar la electromovilidad; también una solución equilibrada que facilite una competencia justa, apoyar el impulso de los coches eléctricos y garantizar a su vez el empleo en el sector comercial”, apuntó el presidente de ZDK.
Desde la Asociación alemana apuntan que seguirán “de cerca los acontecimientos futuros para seguir abogando por unas condiciones marco fiables, orientadas al mercado y basadas en normas sobre el comercio internacional de vehículo”.