BMW ha sabido hacerse con el trono dorado en la venta de coches eléctricos. La marca alemana, ha sido la que más vehículos ‘cero emisiones’ ha vendido con respecto a sus principales rivales. ¿A qué se debe esto? Pues todo apunta a que, principalmente, podría atribuirse al propio diseño de sus modelos. En la marca rehuyeron de diferenciar sus variantes eléctricas y de gasolina en materia estética. Buen ejemplo de ello es el BMW i4 y el Serie 4 Gran Coupé. Prácticamente calcados. Pues esto volverá a pasar con la llegada del nuevo Serie 3.
Para bien o para mal, la llegada de la Neue Klasse no ha dejado a nadie indiferente. Los modelos de BMW tomarán un camino estético realmente disruptor, el cual se expandirá hacia toda la gama. El primero en hacerlo ha sido el nuevo BMW iX3 y el próximo será el i3. Sin embargo, nuevas fotos espías publicadas por el medio Carscoops han dejado claro que el ‘método BMW’ seguirá presente: será casi imposible distinguir la versión eléctrica de la de combustión.

BMW seguirá creando coches eléctricos casi idénticos a los de combustión
Desde el mencionado medio tuvieron acceso a ‘cazar’ dos mulas de pruebas rodando en las inmediaciones del Circuito de Nürburgring, en Alemania. En su visión dejaron claro un elemento realmente importante tanto para la marca como para los propios clientes. Allí se apostaban las dos variantes mecánicas del futuro Serie 3, de combustión y eléctrica (se llamará i3).
En el caso del modelo de combustión, como era de esperar, sí tendrá una parrilla inferior activa, ya que la mecánica de gasolina precisa de mayor ventilación que la eléctrica. Por esto, en esta última, el ‘cero emisiones’ tendrá un frontal prácticamente cerrado por completo. Aunque las diferencias entre ambos son prácticamente imperceptibles a la vista, lo cierto es que sí existen algunas variaciones.
El techo del modelo de combustión tendrá una zona central abombada, mientras que en el eléctrico esta misma zona será más bien plana. Esto derivará también en un pilar B casi recto en el térmico y más inclinado en el ‘cero emisiones’. Las sutilezas continúan con la posición de la tapa de carga y respotaje. En el de combustión está situado más arriba, en la aleta trasera, mientras que en el eléctrico es algo más abajo del mismo panel.

Para muchos esto pueden suponer elementos o diferencias nimias entre sí. Sin embargo, lo cierto es que lo que verdaderamente indica es una verdadera separación de modelos y la ausencia de elementos generales compartidos. También a lo difícil que ha tenido que suponer el desarrollo diferenciado de ambas versiones, pese a contar con una estética general prácticamente idéntica.
Todos los detalles del nuevo BMW Serie 3 serán desvelados a comienzo del próximo año 2026. Ahí saldrán a la luz todos los posibles detalles diferenciadores entre ambos. Su inicio comercial debería ser efectivo para el próximo verano o para el comienzo del otoño. En cualquier caso, el Serie 3 e i3 prometen ser dos alternativas realmente importantes para la marca alemana y su posicionamiento como la preferida de los compradores frente a sus rivales.