El CEO de Renault critica a los "falsos PHEV" y pide cambiarlos por una tecnología más evolucionada y eléctrica

Aunque su cuota de mercado crece más que ninguna otra, los híbridos enchufables se han convertido en el blanco de todas las críticas. Sus cualidades ambientales no son las esperadas.

François Provost es el nuevo máximo responsable de Renault tras la marcha de Luca de Meo.
François Provost es el nuevo máximo responsable de Renault tras la marcha de Luca de Meo.
02/03/2026 13:00
Actualizado a 02/03/2026 13:00

La industria del automóvil se encuentra en un momento de reflexión profunda sobre qué tecnologías nos llevarán realmente a una movilidad limpia. François Provost, el máximo responsable del Grupo Renault, ha alzado la voz para cuestionar una de las soluciones más populares de los últimos años: el coche híbrido enchufable (PHEV). Según el directivo, muchos de estos vehículos funcionan como falsos eléctricos, ya que a menudo circulan utilizando su motor de combustión más de lo debido, desvirtuando su propósito ecológico inicial.

El conflicto que plantea Provost es tanto técnico como ético. Los fabricantes se enfrentan a normativas de emisiones cada vez más estrictas en Europa y necesitan soluciones que funcionen en el mundo real, no solo en los laboratorios de homologación. Su propuesta es clara: es hora de dejar atrás los sistemas complejos que intentan casar dos mundos de forma ineficiente y apostar por los vehículos eléctricos de autonomía extendida (EREV) como la verdadera alternativa de transición. Provost ha sido muy crítico con la industria en diferentes ocasiones.

renault 5
El Renault 5 ha sido todo un acierto, tanto estético como mecánico.

¿Qué es un EREV y por qué Renault lo prefiere?

A diferencia de un híbrido enchufable convencional, donde tanto el motor eléctrico como el de gasolina pueden mover las ruedas, en un eléctrico de autonomía extendida el motor térmico nunca impulsa directamente el vehículo. Su única función es actuar como un generador a bordo para cargar la batería cuando esta se agota. Esto permite que el coche mantenga siempre las sensaciones y la eficiencia de un motor eléctrico, utilizando el combustible solo como un seguro de vida para trayectos largos.

Esta tecnología permite utilizar baterías más pequeñas y ligeras que las de un eléctrico puro, lo que reduce el coste de fabricación y el peso total del conjunto. Para el máximo responsable de Renault este esquema es mucho más honesto y eficaz, ya que garantiza que el vehículo se comporte como un eléctrico el 100% del tiempo, eliminando la complejidad de las transmisiones híbridas que, según su visión, lastran el rendimiento de los PHEV actuales. Renault ya trabaja en un “súper híbrido” con más de 1.000 kilómetros de autonomía.

Renault Embleme
El Renault Embleme concept marcará el camino a seguir desde el punto de vista estético.

Las ventajas de la autonomía extendida frente al enchufe tradicional

La apuesta por los EREV no es solo una cuestión de ingeniería, sino de psicología del consumidor. De Meo sostiene que esta tecnología elimina de raíz la ansiedad por la autonomía sin los inconvenientes de los híbridos actuales. Al ser un sistema más sencillo, también podría traducirse en vehículos más asequibles para el gran público, un factor determinante para masificar la electrificación en los próximos años.

Muchas son las ventajas de los eléctricos de rango extendido frente a los cada vez más habituales híbridos enchufables. Ventajas como la simplicidad mecánica. Existen menos piezas móviles al eliminar la conexión física del motor térmico con las ruedas. Se mejora la eficiencia ya que el motor de combustión puede trabajar siempre en su punto óptimo al no tener que adaptarse a las variaciones de velocidad del vehículo. La posibilidad de montar baterías de menor capacidad sin sacrificar el alcance total también supone un punto a favor. Al contrario de los PHEV, que limitan su respuesta en función de la carga de la batería, los EREV mantienen el par instantáneo y la suavidad de un eléctrico puro en cualquier circunstancia.

François Provost Renault
Renault lleva años trabajando en varias direcciones, desde híbridos a eléctricos.

El desafío de la normativa europea

El CEO de Renault no ignora que este cambio de rumbo requiere un marco regulatorio favorable. Actualmente, las normativas europeas están muy enfocadas en los vehículos eléctricos de batería pura (BEV), y Provost sugiere que los legisladores deberían ser más abiertos a soluciones como el EREV, que pueden ayudar a reducir las emisiones globales de forma más rápida y realista mientras la infraestructura de carga termina de madurar.

La marca francesa ya está explorando cómo integrar estos sistemas en sus futuros lanzamientos. No se trata de abandonar el coche eléctrico de batería, sino de ofrecer una escalera tecnológica que permita a todos los conductores sumarse al cambio, especialmente a aquellos que no tienen un punto de carga en casa o que realizan desplazamientos de larga distancia de forma habitual.

La visión de Renault se aleja del dogmatismo tecnológico para abrazar el pragmatismo. La industria ha invertido miles de millones en desarrollar sistemas híbridos enchufables que, en muchos casos, han resultado ser soluciones de compromiso caras y pesadas. Al proponer el reemplazo de estos modelos por eléctricos de autonomía extendida, Renault busca simplificar su gama y ofrecer productos que cumplan con la promesa de una conducción de cero emisiones diarias sin los miedos del pasado.

Fuente: Autocar