De Estados Unidos, sabemos dos cosas: la primera es que la Administración Trump ha establecidos nuevas normas en contra del coche eléctrico. Y la segunda, que tiene una larga tradición en interponer más de una demanda, máxime si éstas van en contra de grandes empresas.
Pero aún así, sorprende y mucho la actuación del estado de Michigan -donde se ubica Detroit, la histórica capital del motor de combustión-, que ha interpuesto una demanda millonaria contra varias de las mayores empresas del sector del petróleo y la energía. ¿El motivo? Llevar a cabo una “conspiración” para mantener alto el precio de la energía.

Una demanda histórica contra varias empresas por frenar el coche eléctrico
Ha sido la fiscal general de Michigan, Dana Nessel, la que presentó el pasado viernes una demanda antimonopolio y con carácter federal contra hasta cinco grandes empresas del sector de la energía y el petróleo, concretamente contra BP, Chevron, Exxon Mobil, Shell Oil y el Instituto Americano del Petróleo.
Esta demanda señala que estas empresas se han aliado “ilegalmente para reducir la innovación y la producción -lo que habría subido el precio- en el mercado de energía del transporte de Michigan […]”.
La demanda, que ocupa nada menos que 126 páginas y que puedes consultar aquí alega que estas empresas petrolíferas llevaron a cabo durante décadas una "conspiración" que ha mantenido “artificialmente altos” los precios de la energía el estado, que habrían asimismo mantenido “dependientes de los combustibles fósiles”, al tiempo que trabajaban para socavar el mercado en EE.UU. del coche eléctrico.
La demanda explica que “los demandados han conspirado entre sí para impedir la competencia significativa de las energías renovables y mantener su dominio en el mercado energético”.
“Lo han hecho como un cártel, acordando reducir la producción y distribución de electricidad procedente de fuentes renovables y frenar el surgimiento del coche eléctrico y tecnologías de energías renovables en Estados Unidos”, continúa explicando el texto jurídico.

Frente a esta actuación, el estado de Michigan solicita un juicio y una indemnización por daños y perjuicios -no especificada- por el presunto sobrepago de la energía por parte de los habitantes de Michigan y su gobierno federal. Asimismo, también exige la devolución de las ganancias logradas por la industria petrolífera por esta supuesta conspiración, que sin duda sería una cifra millonaria.
Tal y como señalan desde el portal especializado InsideEVs, la demanda de Michigan acusa a estas empresas de, entre otras cuestiones, de ralentizar el crecimiento de los cargadores para el coche eléctrico en sus estaciones de servicio; de retrasar deliberadamente el desarrollo de la tecnología híbrida y de baterías o de impulsar campañas de "desinformación" con "grupos de expertos, blogs y medios de comunicación ideológicamente afines" que han perjudicado la expansión del coche eléctrico en Estados Unidos.
Las empresas afectadas por la demanda responden
Frente a esta demanda, un abogado del Instituto Americano del Petróleo ha manifestado al periódico Detroit Free Press que acciones como esta demanda “forman parte una campaña coordinada contra una industria que impulsa la vida cotidiana, impulsa la economía estadounidense y reduce activamente las emisiones”.
Por otro lado, el citado portal InsideEVs se ha puesto en contacto con alguna de estas empresas, concretamente con la petrolera Chevron, que ha reaccionado a esta demanda, y a través de un correo electrónico firmado por sus abogados, que señalaba que “esta demanda carece de fundamento, como lo demuestran múltiples desestimaciones judiciales relacionadas”.

