Lo bueno se hace esperar, pero la espera está a punto de terminar. Tras meses de rumores y fotos espía, ya es oficial: el smart #2 tendrá su puesta de largo mundial el próximo mes de abril durante el Salón del Automóvil de Pekín 2026. La marca, ahora gestionada por la joint venture entre Mercedes-Benz y Geely, recupera por fin el formato que la hizo famosa tras haber centrado sus últimos esfuerzos en SUVs de mayor tamaño como el Smart #1, el Smart #3 y el reciente #5.
Este nuevo smart #2 no es un modelo más, es el sucesor espiritual y directo del icónico fortwo. Con apenas 2,7 metros de largo, el nuevo benjamín de la familia mantiene la esencia de las dos plazas y las dos puertas, pero adaptada a los estándares tecnológicos de 2026. Es la respuesta de la compañía a todos aquellos que clamaban por un coche eléctrico que de verdad pudiera aparcarse en cualquier hueco de la gran ciudad.

ADN Mercedes y plataforma ECA: la receta del éxito
Aunque Geely pone el músculo industrial, Mercedes-Benz sigue llevando la voz cantante en lo que a diseño se refiere. El smart #2 estrena la arquitectura ECA (Electric Compact Architecture), una plataforma específica para vehículos ultracompactos que permite maximizar el espacio interior sin sacrificar la seguridad. De hecho, a pesar de su tamaño, el coche ha sido diseñado para cumplir con los estándares de choque más exigentes.
Las claves de su diseño mantienen los genes de la marca. Eso incluye sus cuatro ruedas instaladas en las esquinas para garantizar una estabilidad máxima en un coche de batalla tan corta. El radio de giro será mínimo. La agilidad sigue siendo su mayor argumento de venta, permitiendo maniobras imposibles para cualquier otro turismo. El #2 heredará detalles de diseño de sus hermanos mayores, como las puertas sin marco, para aportar ligereza visual al conjunto.

Más de 300 km de autonomía con sabor LFP
En el apartado mecánico, el salto respecto al antiguo fortwo eléctrico es abismal. El Smart #2 montará una batería de ferrofosfato de litio (LFP) que le permitirá homologar una autonomía superior a los 300 kilómetros, unos 30 kWh. Se acabó el sufrir por si llegamos al destino. Con esta cifra, el #2 se convierte en un coche capaz de cubrir las necesidades semanales de cualquier urbanita sin pasar por el poste cada día.
Además, gracias a su sistema eléctrico optimizado, será capaz de recuperar del 10% al 80% de su carga en menos de 30 minutos, lo que facilita enormemente su uso en flotas de carsharing o para particulares sin punto de carga propio. Su tracción trasera y su motor eléctrico de respuesta inmediata prometen esa conducción "tipo kart" que siempre ha caracterizado a los modelos biplaza de la firma.
Objetivo: Europa a finales de 2026
Tras su debut en Pekín, el Smart #2 iniciará su andadura comercial en China, pero Europa no tendrá que esperar demasiado. Se espera que las primeras unidades lleguen a nuestras carreteras a finales de 2026, con un precio que la marca intentará situar en el entorno de los 25.000 euros. Un coste que lo posicionará como una alternativa premium y tecnológica frente a los nuevos microcoches que están inundando el mercado. No será barato, pero al menos será mucho mejor que su predecesor y costará lo mismo.