Canadá abre la puerta a los coches chinos y estalla la polémica: "Son vehículos espía", según un ministro del país

El nuevo acuerdo del país con China ha generado reacciones encontradas, con el primer ministro de Ontario, Doug Ford, manifestándose en contra.

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Canadá está abriendo su mercado a los fabricantes chinos.
26/01/2026 07:30
Actualizado a 26/01/2026 07:30

Norteamérica ha sido, hasta el momento, un lugar poco amigable para los coches chinos, pero las cosas apuntan a cambiar. Recientemente Donald Trump declaró que no le importaba que llegarán al mercado marcas de chinas, pero siempre y cuando su producción fuera local, en los Estados Unidos. Su vecina del norte, Canadá, ha decidido rebajar los aranceles a estos vehículos, lo que debería resultar en un aumento de sus ventas, pero es una noticia que no ha sido recibida con buenos ojos por todo el mundo.

El primer ministro de Ontario, Doug Ford, se ha mostrado crítico, calificando de “vehículos espía” los vehículos que llegarán al país, según recoge Electric Vehicles. Durante un discurso reciente ante la Asociación Municipal Rural de Ontario, comentó: “No estoy muy seguro de si el presidente Trump quiere que vehículos espía chinos crucen la frontera, pero apuesto a que la respuesta es no”.

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El país aumenta el límite de importación de vehículos chinos a hasta 70.000 al año.

Ya es algo que en Estados Unidos generó polémica con los teléfonos móviles chinos, un enfoque en el que Ford hace hincapié: “Cuando uses tu teléfono móvil, son los chinos quienes van a escuchar tu conversación, y no me lo estoy inventando. Me parece irónico que el Primer Ministro esté usando un teléfono desechable y todo su personal esté en China, pero nosotros estamos haciendo un trato —es Huawei 2.0— para regresar y enviar a Canadá, y lo único que conseguimos es la posible pérdida de empleos en nuestras fábricas al otro lado de la frontera”.

Opiniones diversas

El primer ministro de Ontario también se muestra crítico con la manera en la que se han desarrollado los hechos, ya que se enteró del acuerdo pocas horas antes del anuncio, lo que considera inadmisible, ya que su ciudad concentra la industria automotriz canadiense, así que cree que se debería de haber consultado o, al menos, comunicado con más margen.

“Me enteré de este acuerdo, y las compañías automotrices también, por cierto, unas horas antes de que se anunciara. Hasta aquí llegó la colaboración”, explica, añadiendo que está “extremadamente decepcionado” con la decisión, que apunta que no tendrá consecuencias buenas, si no que afectará tanto a los trabajadores del sector como a las cadenas de suministro.

Otras voces dentro del país no son tan críticas, como es el caso de la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, que celebró la reducción de los aranceles, aunque siempre que se garantice la seguridad: “Confío en que las autoridades de seguridad canadienses tomarán todas las medidas necesarias para garantizar que los vehículos y demás productos vendidos en Canadá no representen una amenaza para las leyes de privacidad ni para los intereses de seguridad nacional de nuestro país”.

El acuerdo de la polémica

Todo el cruce de declaraciones se ha producido después de que el primer ministro canadiense, en una visita oficial a Pekín, firmara un acuerdo por el que se aumentó el límite de importación de vehículos chinos a Canadá hasta 70.000 al año. También se estableció que para 2030 la mitad de la cuota debe tener un precio de 35.000 dólares canadienses o menos. Carney declaró que con este acuerdo comercial espera que se impulsen, en un plazo de tres años, las inversiones chinas en el sector automotriz canadiense.

A pesar de ello, como ya se ha visto, no todo el mundo está de acuerdo, y ha sido Ford el más vocal en contra. Apunta que no solo perjudicará a los fabricantes locales, si no que, además, también tensará las relaciones con Estados Unidos: “Estamos permitiendo la entrada de China a un mercado que tendrá aranceles más bajos que nuestro mayor mercado, Estados Unidos. Esto no se consideró adecuadamente. No se consultó. Fue una reacción instintiva”.