Volvo Cars está a punto de ejecutar una de las actualizaciones remotas más ambiciosas jamás realizadas en la industria del automóvil. A lo largo de los próximos meses, la marca sueca desplegará un nuevo sistema de infoentretenimiento en 2,5 millones de vehículos fabricados desde 2020, que pasarán a contar con la misma experiencia digital que los modelos eléctricos más recientes de la compañía, como el Volvo EX30, el Volvo EX90 y el nuevo Volvo EX60.
La actualización llegará a todos los Volvo equipados con Android Automotive, sistema que debutó hace cinco años con el entonces Volvo XC40 Recharge (hoy denominado EX40) y que se ha convertido en la base tecnológica de la gama moderna de la marca.
Un salto tecnológico sin pasar por el taller

El cambio se realizará de forma completamente remota, mediante una actualización “over the air” (OTA), sin necesidad de acudir a un concesionario. Según el director de tecnología de Volvo, Anders Bell, el nuevo software se encuentra ya en la fase final de validación y su despliegue comenzará “en los próximos meses”.
Bell ha definido el proyecto como “una de las mayores actualizaciones OTA del mundo”, subrayando que su objetivo es cumplir una de las grandes promesas del coche conectado: que los vehículos no queden obsoletos a nivel digital con el paso del tiempo.
La misma experiencia de usuario que en los Volvo más nuevos
Con esta actualización, un Volvo fabricado en 2020 ofrecerá una interfaz prácticamente idéntica a la de los modelos lanzados en 2025 y 2026. El nuevo Volvo Car UX unifica diseño, menús y funcionamiento, aunque con ligeras adaptaciones en función del tamaño de pantalla y de la capacidad de los procesadores más antiguos.

Uno de los cambios más relevantes es la sustitución del asistente tradicional de Google por Google Gemini, un sistema de inteligencia artificial de nueva generación que permite una interacción mucho más natural con el vehículo.
Google Gemini llega a los Volvo más veteranos
La integración de Google Gemini transforma la forma en la que el conductor se comunica con el coche. En lugar de comandos rígidos, el sistema está diseñado para mantener conversaciones naturales, entender mejor el contexto y ejecutar tareas más complejas.
Entre sus funciones destacan la redacción y traducción de mensajes, la consulta del manual del vehículo mediante lenguaje natural, la obtención de información detallada sobre destinos o la gestión avanzada de funciones del coche sin apartar la vista de la carretera. Volvo asegura que esta evolución mejora tanto la seguridad como la comodidad, al reducir la necesidad de interacción manual con la pantalla.
Una apuesta estratégica frente a Tesla
Aunque Tesla ha sido históricamente el referente en actualizaciones remotas, Volvo considera que la magnitud de esta operación es especialmente relevante por su alcance global, al realizarse en decenas de mercados con normativas y requisitos diferentes.
La marca sueca refuerza así su estrategia de vehículos definidos por software, alargando la vida útil digital de sus coches y reforzando el valor de sus modelos ya vendidos, un factor cada vez más determinante para los clientes.
Con esta actualización masiva, Volvo no solo moderniza su flota, sino que redefine la relación entre fabricante y usuario en la era del automóvil conectado.