Los accidentes de tráfico con fuga del conductor están aumentando en Estados Unidos. Según un estudio de la organización automovilística American Automobile Association (AAA), el 15% de los accidentes registrados por la policía en 2023 terminaron con el conductor abandonando el lugar del siniestro, lo que equivale aproximadamente a uno de cada siete choques.
El informe advierte de que esta tendencia se ha intensificado en los últimos años y supone un problema grave de seguridad vial, especialmente para los usuarios más vulnerables de la vía.
Peatones y ciclistas, los más afectados

Las consecuencias de este tipo de accidentes pueden ser especialmente graves para peatones y ciclistas. Según el estudio, uno de cada cuatro peatones fallecidos en accidentes de tráfico fue atropellado por un conductor que huyó del lugar.
Los ciclistas también enfrentan un riesgo elevado en este tipo de incidentes, ya que suelen circular en entornos donde es más fácil para un conductor abandonar la escena sin ser identificado.
Muchos conductores no deberían estar al volante
El análisis de AAA también revela datos preocupantes sobre el perfil de los conductores implicados. Entre los responsables identificados en accidentes mortales con fuga el 40% no tenía un permiso de conducir válido.
Estos datos sugieren que muchos de los conductores que huyen ya estaban incumpliendo la ley antes del accidente, ya sea por conducir sin licencia o con vehículos sin la documentación correspondiente.
Accidentes frecuentes de noche

El estudio indica además que la mayoría de los atropellos con fuga se producen durante la noche. La menor visibilidad, la reducción del tráfico y la posible ausencia de testigos facilitan que los conductores abandonen el lugar sin ser detectados.
Otro patrón detectado es que muchos de los conductores identificados eran hombres jóvenes y que los accidentes ocurrieron relativamente cerca de su domicilio, lo que sugiere que en muchos casos la huida se produce por pánico más que por una planificación previa.
Tecnología y educación para reducir el problema
Desde AAA consideran que reducir este tipo de accidentes requerirá una estrategia multifacética que combine mayor vigilancia, tecnología y concienciación pública.
Entre las posibles medidas propuestas destacan un mayor uso de cámaras de tráfico, la creación de alertas públicas similares a las Amber Alert para localizar rápidamente a conductores implicados en atropellos mortales, y las campañas de educación y prevención Sin embargo, algunas de estas soluciones también generan debate, especialmente entre los defensores de la privacidad, que advierten sobre el aumento de sistemas de vigilancia en las ciudades.
Según Jake Nelson, director de investigación y seguridad vial de AAA, reducir estos accidentes requerirá combinar aplicación de la ley, tecnología y educación pública para cambiar el comportamiento de los conductores y mejorar la seguridad en las carreteras.