La DGT acaba de poner en marcha una nueva campaña especial de vigilancia y control centrada en la velocidad. El dispositivo se extenderá a lo largo de toda esta semana, reforzando la presencia de agentes de la Guardia Civil tanto en vías de gran capacidad como en las carreteras secundarias. Esta acción coincide con el momento de mayor circulación de todo el año, con millones de desplazamientos debido a las vacaciones.
Con este despliegue, el organismo pretende concienciar sobre el impacto del exceso de velocidad en la gravedad de las colisiones, así como fomentar un cumplimiento estricto de los límites

Nuevos puntos de control para reforzar la red de radares
Coincidiendo con el arranque de esta acción intensiva de control, la DGT ha anunciado la puesta en funcionamiento de 5 nuevos radares repartidos entre las provincias de Albacete, Segovia y Soria. En concreto, se trata de un radar fijo en Soria y de 2 nuevos radares bidireccionales en carreteras de Segovia y Albacete. El organismo dice que se trata de zonas identificadas con un índice de riesgo elevado o con un historial recurrente de excesos de velocidad.
Las primeras 4 semanas de actividad de estos nuevos cinemómetros tendrán carácter informativo, por lo que las infracciones detectadas no tendrán multa, sino una comunicación enviada por correo al titular del vehículo. El objetivo de este margen es permitir que los usuarios habituales de los tramos afectados adapten su conducción al nuevo marco antes de iniciar el procedimiento sancionador ordinario.

Control intensivo en vías secundarias y trayectos urbanos
Aunque los controles estarán presentes en autopistas y autovías, el foco principal de esta campaña especial se localiza en carreteras convencionales de un solo carril por sentido y sin separación física central. Según datos de la DGT, estas vías concentran alrededor del 80 % de los fallecidos en siniestros de tráfico. El aumento de trayectos cortos entre localidades cercanas o zonas turísticas durante los meses de verano incrementa el riesgo en estas zonas donde el margen de error del conductor es mínimo.
A la labor de los agentes de la Guardia Civil de Tráfico se suma la colaboración de diversas policías autonómicas y locales. Tras la invitación formal de la DGT, muchos ayuntamientos han decidido unirse a la iniciativa con sus efectivos municipales. Por tanto, la supervisión se extenderá también a los entornos urbanos y travesías.

La DGT recuerda el precio de superar los límites
Las normativas actuales contemplan sanciones progresivas en función del margen en el que se supere el límite de velocidad permitido. Las multas van desde los 100 euros sin pérdida de puntos para los excesos más leves, hasta 600 euros y la retirada de 6 puntos en los más graves. Además, el Código Penal tipifica como delito superar en 60 km/h el límite fijado en vía urbana o en 80 km/h en vía interurbana, lo que puede conllevar penas de prisión, trabajos en beneficio de la comunidad o la privación del derecho a conducir.
Las autoridades insisten en que moderar la velocidad no solo previene multas elevadas, sino que reduce la distancia de frenado ante cualquier imprevisto, un factor crítico para la seguridad en la carretera.