BYD, uno de los fabricantes chinos con mayor crecimiento en Europa, dejará de utilizar las populares pantallas táctiles giratorias que durante los últimos años han sido uno de sus sellos distintivos. La decisión marca un giro estratégico en la marca, que busca mejorar la compatibilidad con aplicaciones de terceros y ofrecer una experiencia más fluida a medida que refuerza su apuesta por la conectividad y la conducción autónoma.
Las pantallas rotatorias se convirtieron en un rasgo icónico de BYD desde su desembarco en Europa. Presentadas como una solución práctica y diferenciadora, permitían girar el panel 90 grados para pasar de una vista horizontal a una vertical. Según la marca, esta funcionalidad facilitaba la navegación, con el modo vertical ofreciendo un mayor campo visual en rutas urbanas, mientras que la posición horizontal resultaba más cómoda para acceder a menús y entretenimiento.
De montarse de serie, a desaparecer

Este sistema se instalaba de serie en toda la gama, desde modelos prémium como el BYD Seal hasta opciones asequibles como el BYD Dolphin Surf, uno de los eléctricos más económicos del mercado europeo. Sin embargo, BYD ha confirmado que esta característica está llegando a su fin.
El nuevo BYD Atto 2, un crossover compacto que refuerza la presencia de la marca en el segmento urbano, será el primer modelo en estrenar una pantalla fija de 12,4 pulgadas en posición horizontal. A partir de ahora, todos los futuros lanzamientos prescindirán del sistema rotatorio, y los modelos actuales lo irán eliminando progresivamente en sus próximas actualizaciones.
Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, explicó al medio Autocar que la decisión responde a un cambio profundo en la estrategia de software de la marca. “Estamos empezando a integrar muchas aplicaciones. El BYD Atto 2 será el primer modelo con Google y Apple CarPlay. Y si queremos ofrecer la mejor experiencia, una pantalla que gira limita la fluidez de las apps”, señaló.
Pocos conductores la usan

Además de la cuestión técnica, BYD detectó un uso mucho menor del esperado. Aunque la funcionalidad generaba un alto interés en presentaciones y pruebas, los usuarios apenas la utilizaban en el día a día. “La gente ama la idea de las pantallas giratorias, pero la utilización real es muy baja”, añadió Li.
El movimiento también está ligado a la siguiente etapa tecnológica de BYD, centrada en el desarrollo de sistemas avanzados de asistencia y conducción autónoma. Para ello, la compañía busca una plataforma de infoentretenimiento más estándar y compatible con los ecosistemas de socios clave como Google y Apple. Una interfaz fija y universal facilita la integración de estas funciones y evita limitaciones en el desarrollo de software. La ejecutiva también afirmó que algunas aplicaciones, incluidas las de Google, todavía presentan desafíos de adaptación cuando se trabaja con orientaciones variables de pantalla, por lo que mantener un formato fijo acelera la implementación de futuras mejoras.
Con esta decisión, BYD apuesta por un ecosistema digital más sólido y orientado a la experiencia del usuario, incluso a costa de sacrificar uno de sus rasgos más llamativos en Europa. En un mercado donde el software es cada vez más determinante, la marca parece priorizar la funcionalidad por encima de la espectacularidad.