Tesla vuelve a pisar el acelerador en Europa. La compañía estadounidense ha anunciado una inversión de 250 millones de dólares (unos 210 millones de euros) para ampliar su futura producción de celdas de batería en la Gigafactory de Grünheide, a las afueras de Berlín. El objetivo es alcanzar una capacidad anual de 18 GWh y crear más de 1.500 nuevos empleos vinculados a la fabricación de baterías.
La noticia supone un importante giro respecto a los planes presentados hace apenas unos meses. En diciembre de 2025, Tesla hablaba de una capacidad de 8 GWh para la planta alemana. Ahora, la compañía prácticamente duplica esa previsión en un movimiento que refleja la creciente importancia estratégica de Europa para el fabricante de Elon Musk.
El anuncio lo realizó André Thierig, director de la planta de Grünheide, quien aseguró que la nueva inversión permitirá consolidar una producción local de celdas 4680, el formato de batería desarrollado por Tesla para mejorar densidad energética, reducir costes y simplificar el ensamblaje de vehículos eléctricos.
Tesla busca reducir su dependencia de proveedores
Hasta ahora, Tesla utiliza en Europa baterías suministradas principalmente por fabricantes asiáticos como CATL y LG Energy Solution. Las versiones del Tesla Model Y fabricadas en Alemania combinan celdas LFP y NCM procedentes de estos proveedores.
Con la producción propia en Grünheide, Tesla quiere avanzar en la integración vertical de su cadena de suministro, fabricando en un mismo complejo tanto las baterías como los vehículos. La compañía considera que esta estrategia le permitirá ganar resiliencia industrial, reducir riesgos geopolíticos y mejorar márgenes en un mercado cada vez más competitivo.
La futura fábrica producirá celdas 4680 similares a las que Tesla ya ensambla en Austin (Texas), donde la tecnología lleva meses en desarrollo. De hecho, algunas baterías fabricadas en Estados Unidos ya se han integrado recientemente en paquetes ensamblados en Alemania.
Europa se convierte en el gran campo de batalla del coche eléctrico
750,000 cars built at Giga Berlin.
— Tesla Manufacturing (@gigafactories) May 11, 2026
Here’s what it takes. pic.twitter.com/HEK8vkS0VR
La ampliación de Tesla llega en un momento de enorme presión competitiva en Europa. Fabricantes chinos como BYD, SAIC Motor o Chery están acelerando su desembarco industrial en el continente, mientras los grupos europeos intentan reforzar su producción local de baterías.
En paralelo, el grupo Volkswagen también impulsa su propia estrategia a través de PowerCo, con una fábrica en Salzgitter prevista inicialmente para 20 GWh anuales.
Tesla, sin embargo, mantiene ventaja en capacidad industrial y velocidad de ejecución. La planta de Grünheide abrió en 2022 y ya ha superado las 750.000 unidades producidas del Tesla Model Y. Aunque la demanda cayó durante parte de 2025, las ventas se han recuperado con fuerza en los últimos meses gracias a las versiones más asequibles del SUV eléctrico.
Más empleo pese a la crisis industrial alemana
La expansión también tiene una fuerte carga simbólica para Alemania. En un contexto marcado por despidos y recortes en parte de la industria automovilística europea, Tesla apuesta por ampliar plantilla en el país.
La compañía ya había anunciado recientemente la contratación de otros 1.000 trabajadores para la producción del Tesla Model Y antes del verano de 2026. Con esta nueva fase vinculada a las baterías, la plantilla total de Grünheide podría superar ampliamente los 13.000 empleados en los próximos años.
Pese a ello, Tesla también ha vivido meses de tensión laboral y ajustes internos en Alemania, especialmente tras las polémicas elecciones sindicales y las dudas sobre el ritmo de producción durante 2025.
Ahora, la compañía parece convencida de que Europa seguirá siendo una pieza clave en su estrategia global de electrificación.