Tras más de 40 años desaparecido, el nuevo modelo de Lancia (que iba a ser 100% eléctrico) también usará motores de gasolina

Lancia es una de las marcas del grupo Stellantis que más peligro de exclusión corre. La compañía italiana no despega y sus directivos empiezan a ponerse muy nerviosos por las cifras.

Con el único propósito de sobrevivir, Lancia ha tenido que cambiar de estrategia.
Con el único propósito de sobrevivir, Lancia ha tenido que cambiar de estrategia.
14/03/2026 09:30
Actualizado a 14/03/2026 09:30

Cuando Stellantis decidió dar una nueva vida a Lancia, más allá de su tradicional Ypsilon, todas las apuestas estaban fijadas en la movilidad 100% eléctrica. Sin embargo, con el paso de los años la cuota de mercado de coches eléctricos sigue sin despegar y todas las marcas que en su día confiaron su estrategia a esa senda, han tenido que buscar caminos alternativos para seguir con vida. La posición de Lancia es incluso más comprometida. La marca italiana está lejos de satisfacer las previsiones. En un mercado que exige flexibilidad, Lancia ha decidido no cerrarse ninguna puerta, apostando por una oferta mecánica múltiple.

La mítica firma italiana Lancia está inmersa en un renacimiento que promete devolverle el esplendor de antaño, y el próximo gran paso ya tiene nombre y forma. El Lancia Gamma, una denominación que evoca elegancia y vanguardia en la historia de la marca, regresará oficialmente en 2026. Sin embargo, no lo hará como la berlina que muchos recordamos, sino adaptándose a los tiempos actuales bajo una carrocería de tipo SUV que servirá como el nuevo estandarte del lujo para el fabricante.

Lancia Gamma Berlina
El Gamma desapareció hace ya más de 40 años.

Una plataforma para dominarlos a todos: eléctrica, híbrida y gasolina

La gran noticia técnica detrás del futuro Gamma es su capacidad de adaptación. El vehículo se basará en la plataforma STLA Medium de Stellantis, lo que le permite ofrecer una gama de propulsores envidiable. Aunque el enfoque principal será la movilidad eléctrica, con una autonomía que se espera alcance los 700 kilómetros, la marca ha confirmado que también habrá variantes híbridas y de combustión interna. Esta decisión responde a la necesidad de ofrecer soluciones reales en mercados donde la infraestructura de carga aún está en desarrollo.

La versión eléctrica será la punta de lanza tecnológica, aprovechando la arquitectura de última generación del Grupo Stellantis, ya conocida en modelos como el DS Nº8 o el Peugeot E3008. Por otro lado, las versiones con motor de combustión y los sistemas híbridos permitirán que el Gamma sea un coche global, capaz de recorrer largas distancias sin las limitaciones actuales de las baterías. Es, en esencia, un vehículo diseñado para no dejar a nadie atrás en la transición energética y para así, en la medida de lo posible, aumentar su visibilidad a nuevos clientes. 

Lancia Gamma Detalle
El Gamma se transformará en un SUV de formas poco convencionales.

El renacer de una leyenda

El regreso del Gamma forma parte de un plan a diez años que comenzó con el nuevo Ypsilon y continuará con el renacimiento del Delta. Lancia busca recuperar su identidad como la marca de los coches visualmente atractivos y técnicamente avanzados, pero con una visión práctica. La elección de la planta de Melfi para su producción subraya el compromiso de Stellantis con la herencia industrial italiana, asegurando que el ADN del vehículo se mantenga fiel a sus orígenes. En un principio, Lancia había advertido su total electrificación para 2028, pero nada indica que vaya a ser así.

A nivel de diseño, se espera que el Gamma herede muchos de los rasgos futuristas vistos en los últimos prototipos de la marca, el Lancia Pu+Ra. No será un SUV convencional de formas cuadradas, sino que apostará por una silueta más fluida y aerodinámica, buscando maximizar la eficiencia sin perder la elegancia. El objetivo es crear un coche que se sienta como un objeto de diseño en movimiento, capaz de destacar tanto en las calles de Milán como en las autopistas europeas.

Fuente: Autocar