Es un hecho que, en los últimos meses, varios fabricantes han dado marcha atrás con sus planes eléctricos. No han renunciado a los vehículos de baterías, pero sí han recalculado el peso que tienen que tener en sus gamas, atendiendo a la demanda que hay en el mercado, y han concluido que a medio plazo lo más interesante es volcarse en los coches híbridos enchufables como una tecnología intermedia. Entre todo ellos, hay uno que se mantiene firme en su plan: Polestar.
La marca sueca está muy segura de su modus operandi y el CEO de la compañía, Michael Loscheller, ha contado cuál es la clave para ello: su clientela, que es más joven que en otras marcas rivales.

La edad es la clave
Puede parecer algo baladí e incluso contraproducente si se tiene en cuenta que es una marca premium y que sus coches son más caros de lo habitual, así que clientes más jóvenes quizá no tuvieran el presupuesto necesario para adquirir sus vehículos. Pero no es así.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que hablar de “joven” entre marcas premium no significa que necesariamente sean compradores jóvenes. La media de edad del cliente en este tipo de fabricantes puede ser de 50 o incluso 60 años, así que, aun siendo una afirmación verdadera, puede referirse a un promedio que se sitúe en la cuarentena, así que ya es una edad en la que el dinero puede no ser un problema.
Lo segundo es que precisamente esos años de menos son los que hacen que tengan una mentalidad diferente, que estén más a favor de las nuevas tecnologías y sean conscientes del impacto que estas tienen en el mundo. “Nuestros clientes, sobre todo los más jóvenes, creen en la ciencia: el cambio climático es real. Por eso, si les dijéramos que vamos a fabricar un vehículo con motor de combustión interna, se quedarían perplejos. Para nosotros es una buena oportunidad porque estamos muy centrados en ello; no fabricaremos un híbrido”, explica.
Por eso tiene claro cuál es el camino a seguir y del que no se van a desviar: “El mundo necesita simplificarse, la movilidad del futuro debe ser de cero emisiones y la mejor manera de lograrlo es mediante la electrificación. La transformación se producirá; no estamos en un mercado en declive, los vehículos eléctricos están creciendo y nuestra oportunidad reside en aumentar su cobertura”.
Una hoja de ruta definida
Polestar no ha dejado de crecer desde que se presentó y ya ha establecido cómo va a ampliar su gama en los años venideros: primero el Polestar 5, luego la versión familiar del Polestar 4, una nueva generación del Polestar 2 y un SUV pequeño que recibirá el nombre de Polestar 7. Con esto, Loscheller señala que cubrirán el 57 % de todos los segmentos del mercado, algo que considera suficiente: “Dejaremos el otro 40 por ciento en paz. No solemos hablar mucho sobre la posibilidad de bajar de Polestar 7”.
Tampoco tiene dudas sobre qué es lo que marca las diferencias con el resto de sus rivales, según ha explicado a AutoExpress: “El mayor factor diferenciador que veo es la sostenibilidad. ¿Qué compañía automovilística habla públicamente de sostenibilidad hoy en día? Son muy pocas. Hablamos de nuestras emisiones de CO2, hablamos de la igualdad salarial de género, hablamos de la trazabilidad de nuestros materiales; ninguna otra compañía automovilística en el mundo es tan transparente. Y los jóvenes dicen: ‘No paren’. Y creo que así es como nos diferenciamos”.

