El presidente de la española socia de un gigante chino confirma que su coche eléctrico rival de BYD y Renault va a ser barato

La marca reindustrializada en la antigua Nissan de Barcelona asegura que puede competir con un bajo precio gracias a sus costes de producción y a su alianza tecnológica con la china Chery.

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EBRO asegura que el coche eléctrico que van a fabricar en España será asequible.
11/05/2026 12:00
Actualizado a 11/05/2026 12:00

La automoción española quiere demostrar que todavía puede competir en plena transición eléctrica. Ebro EV Motors, la firma que ha resucitado la histórica marca española y reactivado la antigua planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona, asegura que está preparada para lanzar un coche eléctrico asequible fabricado en España. Su presidente, Rafael Ruiz, confirma que el primer modelo 100% eléctrico de la compañía llegará entre finales de 2026 y el primer trimestre de 2027.

El proyecto, desarrollado junto al fabricante chino Chery, busca posicionarse como una alternativa competitiva en el mercado europeo, donde el precio sigue siendo uno de los grandes obstáculos para la expansión masiva del coche eléctrico.

Un eléctrico urbano con 400 kilómetros de autonomía

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Rafael Ruiz, presidente de Ebro EV Motors.

Según ha explicado Ruiz en una entrevista concedida a Europa Press, el futuro modelo será un vehículo compacto pensado para la ciudad y contará con alrededor de 400 kilómetros de autonomía. Aunque el desarrollo y la homologación todavía están en marcha, la compañía ya trabaja en la adaptación de las líneas de producción de Barcelona.

La clave, asegura Ebro, está en combinar tres factores: una estructura de costes “razonable” en España, la compra de la planta de Zona Franca a bajo coste y el acceso a las economías de escala de Chery, uno de los gigantes chinos del automóvil. “Con la suma de estos tres factores, podemos vender un eléctrico asequible para el ciudadano”, afirma Ruiz.

La estrategia llega en un momento especialmente delicado para la industria europea, presionada por la competencia china, la caída de márgenes y la necesidad de electrificar sus gamas sin disparar los precios.

La antigua Nissan vuelve a producir coches

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El coche eléctrico de Ebro se va a fabricar en España.

Ebro cerró 2025 con una facturación de 357 millones de euros, superando las previsiones iniciales de la compañía. Durante el año produjo más de 14.000 vehículos y activó líneas de montaje con capacidad para fabricar seis coches por hora.

La compañía también presume de haber recuperado actividad industrial y empleo en la planta catalana. Ruiz destaca que la recontratación de trabajadores procedentes de Nissan ha sido más sencilla de lo esperado gracias a la experiencia de la plantilla y a la implicación en el proceso de reindustrialización.

Además, la empresa ya cuenta con 85 concesionarios en España y prevé alcanzar los 110 puntos de venta antes de finalizar el año.

Chery, el socio clave para competir en Europa

La alianza con Chery es uno de los pilares del proyecto. Ebro considera que el fabricante chino aporta tecnología eléctrica, experiencia en híbridos enchufables y una cadena de suministro sólida, elementos fundamentales para competir frente a los gigantes asiáticos.

Ruiz define la colaboración como “un acuerdo inteligente” y reconoce que el modelo de negocio de Ebro es “atípico”, al combinar una marca histórica española con tecnología china y una fábrica reindustrializada en Europa. De hecho, el coche eléctrico urbano de la marca española está basado en el Chery QQ3 que ya se vende en China.

Mientras tanto, la compañía ya prepara su expansión internacional. Portugal será el primer mercado exterior prioritario, aunque Ebro también trabaja en acuerdos para entrar en Europa del Este.

España quiere ganar peso en el coche eléctrico

La apuesta de Ebro coincide con un momento en el que España intenta consolidarse como polo europeo de electrificación. El sector considera clave mantener capacidad industrial propia y reforzar cadenas de suministro más resilientes ante las tensiones geopolíticas y la dependencia asiática.

En este contexto, Ebro busca convertirse en uno de los ejemplos de que fabricar coches eléctricos asequibles en Europa todavía es posible.