España vuelve a posicionarse como uno de los destinos preferidos para la inversión automovilística internacional. En esta ocasión, es el gigante chino SAIC Motor, dueño de MG, el que analiza instalar su primera planta de producción en Europa, con Ferrol como principal candidata.
Según diversas fuentes del sector, las negociaciones con la Xunta están avanzadas y giran en torno a la disponibilidad de terrenos en el puerto exterior, una ubicación clave para un modelo industrial basado en el ensamblaje de vehículos con componentes procedentes de Asia. La decisión no es menor: supondría el desembarco industrial directo en Europa de una de las marcas chinas con mayor crecimiento en los últimos años.
El auge de MG en Europa impulsa la decisión

La marca MG ha experimentado una expansión meteórica en el mercado europeo, superando las 300.000 matriculaciones en 2025. Su estrategia combina precios competitivos, diseño atractivo y una gama cada vez más electrificada, factores clave en su éxito.
Ante este crecimiento, la necesidad de producir localmente se ha convertido en una prioridad para SAIC Motor. Fabricar en Europa permitiría reducir costes logísticos, evitar aranceles y mejorar los tiempos de entrega, además de reforzar su imagen como actor consolidado en el mercado comunitario.
España, con una sólida tradición industrial en automoción, aparece como una opción natural frente a otros países europeos.
Un proyecto con retos: eólica y suelo industrial

El principal obstáculo para la operación se encuentra en el uso actual de los terrenos. La zona portuaria de Ferrol está concedida a una empresa vinculada al sector de la eólica marina, lo que ha obligado a revisar los planes iniciales.
Este conflicto de intereses añade complejidad a la negociación, ya que Galicia apuesta también por convertirse en referente en energías renovables. La coexistencia de ambos proyectos será clave para desbloquear la inversión.
Una planta con impacto económico y laboral
El plan inicial contempla una capacidad de producción cercana a las 120.000 unidades anuales en una primera fase. Aunque no se trata de una fábrica completa desde cero, el modelo de ensamblaje generaría empleo directo e indirecto, además de dinamizar la cadena logística y portuaria.
La elección de Ferrol no es casual: su puerto permite recibir componentes en contenedores de forma eficiente, lo que encaja con el enfoque industrial planteado por SAIC Motor.
España, pieza clave en la transición automovilística
Si se confirma, esta inversión consolidaría a España como uno de los principales polos europeos del automóvil en plena transformación hacia la electrificación. Además, reforzaría el papel de Galicia en el mapa industrial, complementando otras iniciativas vinculadas a la movilidad sostenible.
Por ahora, tanto la Xunta como SAIC Motor mantienen silencio oficial. Pero el interés es claro y el movimiento podría marcar un antes y un después en la presencia de fabricantes chinos en Europa.