Son más de 70.000 las multas con sanción firme impuestas por la Guardia Civil en 2025 y que van a recibir en su buzón los conductores que infringieron la Ley

El año pasado se realizaron 144.346 pruebas de detección de sustancias estupefacientes a conductores en toda España.

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Preocupa el aumento de positivos por consumo de droga al volante.
26/05/2026 15:00
Actualizado a 26/05/2026 15:00

La Dirección General de Tráfico y la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil cerraron 2025 con cifras récord en materia de controles de drogas en carretera. En total, se realizaron 144.346 pruebas de detección de sustancias estupefacientes a conductores en toda España, el dato más elevado registrado en los últimos cinco años.

Como resultado de esta intensa campaña de vigilancia, 70.717 conductores fueron sancionados de forma firme por conducir con presencia de drogas en el organismo, enfrentándose a multas económicas y a la retirada de puntos del carnet de conducir.

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En 2025 se realizaron 144.346 pruebas de detección de sustancias estupefacientes.

Una tendencia al alza

El incremento de sanciones respecto al año anterior es significativo. En 2024 se contabilizaron 64.314 multas por este motivo, mientras que en 2025 la cifra aumentó en más de 6.400 expedientes. La evolución muestra una tendencia claramente ascendente desde 2021, cuando se impusieron algo más de 41.000 sanciones. Desde entonces, tanto el número de controles como el de positivos no ha dejado de crecer.

La multa por dar positivo en drogas al volante asciende actualmente a 1.000 euros y conlleva además la pérdida de seis puntos del permiso de conducir. Se trata de una de las infracciones más graves contempladas por la normativa de tráfico y seguridad vial. En la mayoría de los casos, estas sanciones se aplican cuando los agentes detectan presencia de sustancias en el organismo mediante pruebas salivales, aunque el conductor no presente síntomas evidentes de conducción bajo los efectos de las drogas.

Los datos no suelen hacerse públicos, pero como explica Europa Press, en esta ocasión han sido facilitados por el Gobierno en respuesta a varias preguntas parlamentarias formuladas por el Partido Popular. Según la información oficial, el fuerte incremento de controles responde a la estrategia de la DGT para endurecer la vigilancia sobre uno de los factores de riesgo que más preocupa en materia de siniestralidad vial. Las campañas especiales de control y prevención se han multiplicado durante los últimos años y forman parte de la Estrategia de Seguridad Vial 2030.

El aumento de positivos preocupa especialmente porque no siempre guarda relación directa con el número de pruebas realizadas. Aunque los controles han ido variando en intensidad según el año, el porcentaje de conductores sancionados sigue siendo muy elevado. En 2022, por ejemplo, se efectuaron poco más de 58.000 pruebas y aun así se registraron más de 42.000 sanciones. En 2023 se superaron las 50.000 multas y en 2024 se rebasaron ampliamente las 64.000. La evolución evidencia que el consumo de drogas al volante continúa siendo un problema estructural en las carreteras españolas.

También en las pruebas de alcoholemia

Además de los controles de drogas, la Guardia Civil también incrementó notablemente las pruebas de alcoholemia. Durante 2025 se realizaron más de 6,1 millones de controles de alcohol, aunque el Gobierno matiza que las cifras no son completamente comparables con ejercicios anteriores debido a cambios metodológicos en la recogida de datos.

Según la información, se ha pasado de 4.552.163 controles en 2021 a los 6.100.005 en 2025. A pesar de ello, no es el récord histórico del país, algo que corresponde a 2024, cuando se llevaron a cabo 7.378.103 controles. En años previos las cifras fueron las siguientes: en 2022 se realizaron 5.836.074 de controles y en 2023 se llegó hasta los 6.700.937. En relación a esto, las sanciones firmes con pérdida de 6 puntos por conducir bajo los efectos del alcohol fueron 25.977 en 2021, 36.074 en 2022, 33.611 en 2023 y 33.474 en 2024.

Desde el Gobierno se habría insistido en que la Dirección General de Tráfico (DGT) actúa “de forma transversal y continuada sobre los factores concurrentes mediante campañas de vigilancia y control, medidas normativas y actuaciones de información, concienciación y educación vial, en el marco del enfoque del 'Sistema Seguro' recogido en la Estrategia de Seguridad Vial 2030, con el objetivo de reducir de forma sostenida la siniestralidad y sus consecuencias”.