Tesla ha vuelto a abrir las reservas del nuevo Roadster, casi nueve años después de presentar por primera vez el prototipo de su deportivo eléctrico. La compañía vuelve a pedir 50.000 dólares para asegurarse un puesto en la lista de espera, aunque esta vez, al contrario que originalmente, lo hace cuando al menos se sabe cuándo va a ser la presentación oficial del modelo, prevista para el próximo 1 de octubre en Texas.
El movimiento vuelve a generar expectación sobre uno de los modelos más polémicos de la marca, que ha estado cocinándose durante casi una década, pero del que hay que tener en cuenta que, aunque se ha dado fecha de presentación, todavía no se saben ni sus especificaciones técnicas ni, sobre todo, cuándo está previsto que tengan lugar las primeras entregas a clientes.

El mismo sistema que hace 9 años
A pesar de lo dilatado en el tiempo que ha sido el proceso, y de que durante todo este tiempo muchos clientes han pedido la devolución de sus depósitos, el sistema de reserva mantiene prácticamente la misma estructura que Tesla utilizó en 2017. Así, los interesados tienen que realizar un primer pago de 5.000 dólares con tarjeta y, posteriormente, transferir otros 45.000 dólares en un plazo de 10 días. Además, según las condiciones de reserva, el importe es reembolsable hasta que se formalice el pedido.
La diferencia respecto a hace 9 años es que ahora Tesla está solicitando el dinero antes incluso de mostrar públicamente la versión de producción del vehículo, mientras que por aquel entonces al menos se pudo ver el prototipo inicial. Actualmente no se sabe qué evolución ha seguido el hiperdeportivo y si tendrá algo que ver con aquél o no.
La fecha clave, por tanto, será el 1 de octubre, cuando Tesla ha anunciado que presentará oficialmente el nuevo Roadster y que dará a conocer detalles, que se espera que incluyan el precio, las especificaciones y los objetivos de producción, pero tampoco se sabe nada seguro. El evento tendrá lugar en el entorno de Waco, Texas, una localización especialmente llamativa porque cerca se encuentra McGregor, donde SpaceX cuenta con instalaciones para pruebas de motores, lo que invita a pensar que la presentación podría estar relacionada con la tecnología de propulsión desarrollada por SpaceX que Elon Musk lleva años asociando al Roadster.
El CEO ha hablado repetidamente de incorporar al coche un sistema de propulsores de gas frío desarrollado con tecnología de SpaceX. La idea sería utilizar estos propulsores para mejorar radicalmente la aceleración e incluso permitir que el vehículo llegue a elevarse momentáneamente del suelo. Tesla ha dejado varias pistas sobre esta posibilidad en los últimos adelantos del coche, aunque todavía habrá que esperar a la presentación para saber qué parte de esta tecnología formará realmente parte del vehículo.
Una reserva a ciegas
Hasta la fecha, los últimos datos técnicos de los que se dispone del vehículo son los mismos que la marca anunció en noviembre de 2017. Tesla hablaba entonces de una autonomía de más de 1.000 kilómetros, una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 1,9 segundos y una velocidad máxima superior a los 400 km/h. El precio anunciado era de 200.000 dólares para la versión convencional y de 250.000 dólares para una limitada Founders Series.
El problema es que aquel coche nunca llegó a producirse. Tesla había previsto inicialmente comenzar las entregas en 2020, pero el proyecto fue acumulando retrasos durante los años siguientes. La compañía fue aplazando la producción y, casi una década después de aquella presentación, todavía no ha entregado ninguna unidad del Roadster de segunda generación a sus clientes.
Eso hace especialmente llamativa la reapertura de las reservas, aunque parece que al menos en esta ocasión, a poco más de una semana de la presentación de lo que se supone que será el modelo definitivo y teóricamente con su producción a la vuelta de la esquina, no parece tan arriesgado hacer una reserva tan cuantiosa. Aunque hay que tener en cuenta también que Tesla todavía no ha confirmado cuánto costará finalmente el coche y que la propia documentación de reserva advierte de que cualquier precio estimado puede cambiar, ya que las opciones, el hardware y otros elementos todavía están siendo definidos.

