Hace apenas dos semanas que Toyota presentó la nueva generación del Toyota Hilux, que llegó con una sorpresa debajo del brazo: además de la habitual motorización diésel (convenientemente microhibridada), por primera vez será también eléctrico. Es un movimiento que tiene sentido dentro de la estrategia de electrificación de la marca, pero que ha generado una duda importante: ¿cuánto va a costar el Hilux BEV?
Como todos los pick-up, es un modelo que se utiliza principalmente con enfoque laboral y, aunque muchos particulares los compran, también tienen un peso importante las flotas, en las que el coste tiene una importancia clave. Drive ha tenido la oportunidad de hablar con Sean Hanley, director de ventas y marketing de Toyota Australia, quien no ha concretado la tarifa, pero si ha asegurado que será “alcanzable”, ya que no tiene sentido vender un vehículo así en un rango de 100.000 dólares.

Será más caro que la versión diésel
Cuando le preguntan directamente por el precio, es claro: “No tengo ni idea, pero cuando la tenga, te lo haré saber. Cabe decir que será más caro que los coches diésel que tenemos ahora mismo”, comenta, apuntando algo que es lógico, la versión de gasóleo microhíbrida será la versión de entrada y más barata que la eléctrica, aunque por sus características seguramente sea superior a esta.
De la diésel solo se ha confirmado que tendrá una motorización 2.8 MHEV, pero de la eléctrica hay más datos: tiene una potencia de 144 kW (196 CV), un par máximo de 205 Nm, una batería de 59,2 kWh y una autonomía de 240 km. Esto último es lo que más dudas puede generar, especialmente en un vehículo de estas características al que, al menos en teoría, se le van a hacer muchos kilómetros.
“Sabemos que no será nuestro producto más vendido, pero tiene que ser competitivo y asequible para quienes lo desean, así que tiene que ser alcanzable. No tiene sentido lanzarlo si va a costar cien mil dólares, ¿sabes a qué me refiero? Tiene que ser alcanzable, tiene que ser alcanzable”, recalca, siendo muy consciente del público objetivo del modelo.
El peso de las flotas es muy importante
Aunque siempre hay quien se puede comprar un Hilux para usos particulares, son los profesionales, que además se dediquen a labores duras, los que más partido pueden sacar a sus características. Es por eso que es un enfoque que desde Toyota tienen muy claro, sabiendo el peso que van a tener las flotas en las ventas del modelo.
“Creemos que somos fuertes en flotas. Casi la mitad de nuestras ventas anuales corresponden a flotas, no exactamente, solo un poco menos, por lo que son una parte importante [de nuestro negocio]”, comenta, señalando en particular un sector laboral en el que tendrá mucho impacto, al menos en Australia: “Este modelo será realmente atractivo en la minería, de forma masiva. Repito, no quiero decir que va a arrasar en volumen. No va a lograrlo. No está diseñado para eso. No es por eso que lo lanzamos”.
Es lógico que, dentro de las versiones que se van a vender (en 2028 incluso habrá un Hilux de hidrógeno), la eléctrica vaya a tener un impacto menor a nivel comercial. A pesar de ello, Hanley expone: “Pero existe un nicho de mercado donde podemos colocar este coche y la minería será, creo, nuestro principal mercado objetivo. Ahora bien, esto no significa que algunos comercios no lo quieran. Puede que… Es posible”.

