A pesar de los retrasos, la gigafactoría de baterías para coches eléctricos de Sagunto, en Valencia, se mantiene como un pilar fundamental dentro de los planes del Grupo Volkswagen. A través de su filial dedicada a las baterías, PowerCo, la compañía ha salido al paso de los rumores acerca de la posible cesión del control de la planta española.
Frente a las especulaciones sobre la entrada de socios que pudieran asumir la gestión mayoritaria del proyecto, la firma alemana sostiene una postura tajante. El proyecto valenciano no solo sigue adelante según los nuevos plazos previstos, sino que la toma de decisiones y el paquete mayoritario seguirán bajo el sello directo del consorcio europeo.

El papel estratégico de PowerCo y la búsqueda de alianzas globales
La producción masiva de vehículos eléctricos requiere una cadena de suministro robusta y especializada. Para lograr este objetivo en Europa, el Grupo Volkswagen creó PowerCo, una división independiente creada para gestionar el desarrollo, fabricación y reciclaje de baterías de forma integral. En un sector donde las economías de escala dictan la rentabilidad, evaluar de forma periódica posibles alianzas con terceros resulta una práctica habitual dentro de la industria del motor.
La china Gotion High-Tech tiene vínculos consolidados con el consorcio alemán, lo que ha generado especulaciones sobre posibles fórmulas de joint venture para operar la infraestructura levantina. Sin embargo, desde la propia compañía aclaran que la exploración de alianzas no implica bajo ningún concepto la pérdida del control accionarial. La estrategia de Volkswagen pasa por integrar tecnología puntera y proveedores estratégicos sin renunciar a la propiedad del centro productivo.

El cronograma de producción y modelos asignados a la gigafactoría de Sagunto
El desarrollo de la planta de Sagunto avanza con la vista puesta en las fechas operativas clave. Las estimaciones sitúan el inicio de las pruebas de producción y preseries a finales de año, permitiendo ajustar los procesos de ensamblaje de celdas y la arquitectura de voltajes de la instalación. La entrada en funcionamiento pleno de las líneas de montaje está proyectada para principios de 2027, momento en que la gigafactoría empezará a suministrar baterías a la nueva oleada de modelos cero emisiones del grupo.
La producción de baterías de la planta valenciana está muy ligada a los centros de fabricación de vehículos urbanos que el consorcio tiene en la península. De Sagunto saldrán las celdas destinadas a alimentar la arquitectura de los eléctricos pequeños que se montarán en la planta de Seat en Martorell, entre los que se incluyen el Cupra Raval y el Volkswagen ID.2. Las instalaciones también abastecerán a la factoría de Volkswagen en Landaben, Navarra, encargada del ensamblaje de modelos como el Skoda Epiq y el Volkswagen ID. Cross, garantizando un ecosistema industrial local y sostenible para el mercado europeo.