Zity, una de las compañías que ayudó a popularizar el carsharing eléctrico en Madrid, dejará de operar definitivamente en la capital. La empresa, propiedad del Grupo Renault a través de Mobilize Automotive, ha anunciado que pondrá fin al servicio de Zity by Mobilize el próximo 21 de mayo, cerrando así una etapa de ocho años en la movilidad urbana madrileña.
El cierre supone la desaparición de uno de los nombres más reconocibles del coche compartido eléctrico en Madrid. Desde su lanzamiento en diciembre de 2017, Zity ha formado parte del paisaje cotidiano de la capital con una propuesta basada en vehículos eléctricos de uso flexible, pensada para desplazamientos urbanos y para reducir la dependencia del coche privado en propiedad.

Ocho años de carsharing eléctrico en Madrid
El proyecto nació de la mano de Renault y Ferrovial con una idea clara. Ofrecer una movilidad urbana más accesible, sostenible y adaptada a una ciudad en la que las restricciones de tráfico, la calidad del aire y los nuevos hábitos de desplazamiento empezaban a cambiar la forma de moverse. Según ha recordado la propia compañía, Zity nació con la intención de “mejorar la vida de los madrileños ofreciendo una movilidad accesible, sostenible y justa”.
Durante estos ocho años, el servicio ha acumulado cifras relevantes. Más de 800.000 usuarios han realizado más de 10.000.000 de alquileres con Zity, según los datos facilitados por la empresa. La compañía también asegura que su actividad ha permitido evitar la emisión de aproximadamente 9.000 toneladas de CO2, un dato con el que subraya el papel que han tenido la movilidad compartida y los coches eléctricos en la reducción del impacto ambiental en la ciudad.
Zity fue, además, uno de los servicios que contribuyó a normalizar el uso del coche eléctrico entre conductores que quizá nunca se habrían planteado comprar uno. Para muchos madrileños, subirse a un Renault ZOE de carsharing fue uno de los primeros contactos reales con la movilidad eléctrica. Sin necesidad de instalar un cargador, asumir una compra o preocuparse por el mantenimiento, el usuario podía utilizar un coche cero emisiones durante unos minutos, unas horas o para un trayecto concreto.

La compañía ha confirmado que los vehículos podrán seguir utilizándose hasta las 23:59 horas del 21 de mayo. Hasta ese momento, el servicio continuará operativo en Madrid. Zity también ha recomendado a los usuarios que todavía tengan saldo activo que lo consuman antes de esa fecha, ya que el cierre definitivo del servicio pondrá fin a la actividad habitual de la plataforma en la capital.
Zity llegó a operar en otras ciudades europeas como París, Lyon y Milán, donde igualmente ha dejado de prestar servicio. El movimiento confirma las dificultades que atraviesan algunos modelos de carsharing eléctrico en Europa, especialmente en grandes ciudades donde los costes operativos, la rotación de vehículos, el mantenimiento, la carga y la competencia condicionan mucho la rentabilidad del negocio.
Desde finales de 2023, Zity pertenece en su totalidad al Grupo Renault a través de Mobilize Automotive. La marca francesa se hizo entonces con el 50% que todavía estaba en manos de Ferrovial, completando la integración del servicio dentro de su división de movilidad. Ese paso reforzaba el vínculo entre Zity y Mobilize, la unidad con la que Renault quiere desarrollar servicios de movilidad, soluciones financieras, energía y nuevas fórmulas de acceso al vehículo.
Pese al cierre del carsharing flexible de Zity en Madrid, Renault no abandona por completo este tipo de servicios. La empresa ha matizado que la aplicación Mobilize Share continuará operativa, permitiendo el alquiler de vehículos con base fija por horas o días. Es decir, el grupo mantiene una oferta de movilidad compartida, aunque con un modelo diferente al de los coches disponibles libremente por la ciudad.
La diferencia es importante. Zity funcionaba como un servicio de uso flexible, con vehículos repartidos por la ciudad y disponibles para trayectos inmediatos. Mobilize Share, en cambio, se apoya en un sistema de alquiler con base fija, más cercano a un coche de sustitución, un alquiler puntual o una solución para usuarios que necesitan un vehículo durante más tiempo. No es exactamente el mismo concepto de movilidad urbana, aunque se mantiene dentro del ecosistema de servicios de Renault.
Los usuarios también podrán seguir accediendo a Mobilize Financial Services, la financiera del Grupo Renault. Esta división ofrece soluciones de financiación, acceso a nuevos modelos y seguros para vehículos y viajeros en condiciones competitivas. Con ello, Renault intenta mantener el contacto con los clientes de Zity y reconducir parte de esa relación hacia otros servicios del grupo.

El cierre también obliga a resolver cuestiones prácticas relacionadas con los datos personales de los clientes. Zity ha señalado que, una vez finalizada la actividad, dejará de tratar los datos de los usuarios y conservará únicamente aquellos que sean necesarios para cumplir con obligaciones legales, como la facturación de los viajes. Una vez vencidos los plazos establecidos por la normativa, esa información será eliminada de forma definitiva.
La noticia supone un golpe simbólico para el carsharing eléctrico en Madrid, una ciudad que durante los últimos años se había convertido en uno de los grandes laboratorios europeos de la movilidad compartida. Servicios como Zity, junto con otros operadores, ayudaron a que miles de usuarios se familiarizaran con el coche eléctrico en desplazamientos diarios, escapadas urbanas o trayectos donde el transporte público no siempre resolvía todas las necesidades.
El final de Zity deja también una pregunta de fondo sobre el futuro del carsharing eléctrico. La demanda existe, como muestran sus más de 800.000 usuarios y sus 10.000.000 de alquileres, pero convertir esa demanda en un negocio sostenible no siempre es sencillo. El equilibrio entre precio, disponibilidad, mantenimiento de la flota, recarga, seguros y ocupación de los vehículos sigue siendo uno de los grandes retos de este modelo.
