En su intervención este jueves en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), el empresario Elon Musk planteó una ambiciosa propuesta energética que sitúa a la denominada “España vaciada” en el centro de la transición energética europea.
Musk defendió que las vastas zonas rurales poco pobladas de España, junto con otras regiones del sur de Europa como Sicilia, poseen potencial suficiente para albergar instalaciones solares masivas que podrían generar toda la electricidad que necesita el continente.

Un plan con partidarios y detractores
La idea, que va más allá de proyectos convencionales de renovables, combina energía fotovoltaica a gran escala con un replanteamiento de la infraestructura energética europea.
Durante el diálogo con Larry Fink, presidente y consejero delegado de la gestora de inversiones global BlackRock, Musk argumentó que la tecnología para llevar a cabo una infraestructura solar de esta envergadura ya está disponible y que el principal obstáculo hoy no es técnico, sino la voluntad política y la inversión coordinada necesarias para implementarla.
Según Musk, la clave está en aprovechar lo que él considera “zonas relativamente poco pobladas” de España y Sicilia para crear gigantescas plantas solares cuyos paneles cubrirían cientos de kilómetros cuadrados. Una superficie que, según él, sería suficiente para suministrar electricidad a cientos de millones de personas en toda la Unión Europea.
Musk citó como referencia la experiencia de China, donde ya funcionan plantas solares capaces de producir 540 GW al año, subrayando que ese tipo de producción demuestra que es técnicamente viable generar energía a gran escala desde instalaciones de gran extensión en territorio rural.
En su intervención, el empresario puso también ejemplos de posibles emplazamientos en Estados Unidos, como los desiertos de Nevada, Utah o Nuevo México, para ilustrar que no se trata de una idea aislada, sino de un modelo replicable a nivel global.
La propuesta de Musk no se limita a un planteamiento geográfico. El CEO de Tesla y fundador de la empresa aeroespacial SpaceX criticó duramente la política arancelaria de la administración de Estados Unidos bajo Donald Trump, calificándola de “desafortunada” por gravar las importaciones de celdas solares procedentes de China y, a su juicio, encarecer así la implantación de infraestructuras fotovoltaicas en suelo estadounidense. Para Musk, estas barreras comerciales dificultan la expansión de tecnologías clave que podrían acelerar la transición energética.
El plan tiene evidente atractivo desde la perspectiva de las energías renovables, pero también despierta inquietudes entre sectores rurales y defensores del medio ambiente. La “España vaciada”, territorios del interior del país con baja densidad de población y en muchos casos con problemas de servicios básicos, ha sido escenario de debates sobre megaproyectos energéticos y su impacto en tierras agrícolas, paisajes y modos de vida tradicionales.
En provincias como Teruel y otras regiones de Castilla y León, algunas organizaciones locales han manifestado preocupación por la proliferación de proyectos solares eólicos de gran escala sin que se garantice un desarrollo equilibrado y respetuoso con el entorno natural.
Más allá del debate territorial, el planteamiento de Musk introduce una dimensión económica relevante: convertir a España en un nodo clave de suministro eléctrico europeo implicaría inversiones multimillonarias en paneles fotovoltaicos, almacenamiento energético, incluidas baterías de gran capacidad para compensar la intermitencia del sol, y ampliación de las interconexiones transfronterizas de la red eléctrica europea.
Actualmente, la capacidad de transporte de electricidad entre España y el resto de Europa es limitada, y reforzarla sería esencial para que una planta solar de escala continental tenga impacto real más allá de la península ibérica.

Las tecnologías que alimentará esta producción energética
En la misma sesión en Davos, Musk aprovechó para abordar otros temas tecnológicos que están en la agenda global. Confirmó que los robots humanoides Tesla Optimus, que ya realizan tareas sencillas en sus fábricas, podrían ejecutar labores más complejas durante 2026 y estar disponibles para su compra por parte del público en 2027.
Asimismo, pronosticó avances significativos en inteligencia artificial: un sistema tan inteligente como un ser humano podría surgir a finales de 2026 o en 2027, y sistemas que superen la inteligencia colectiva humana serían probables hacia 2030 o 2031. Musk advirtió de los riesgos de la robótica avanzada, apelando a la precaución para evitar escenarios indeseados, aunque destacó el potencial transformador de estas tecnologías en la economía global.
La propuesta de Musk, de generar energía para toda Europa desde tierras rurales españolas, ha abierto un debate sobre la viabilidad técnica, el impacto medioambiental y las implicaciones sociales de instalar infraestructuras solares masivas en zonas con identidades culturales y usos del suelo muy particulares.
Mientras los partidarios del modelo energético renovable la ven como una oportunidad para posicionar a España como líder energético en Europa, sus críticos advierten que sin una planificación integral que considere el desarrollo rural sostenible, consecuencias no deseadas podrían surgir en las comunidades implicadas.