España se enfrenta a una revolución energética. Con un mix eléctrico cada vez más renovable (renovables superan el 60 % en 2024) y la meta de electrificar transporte, industria y climatización, el país necesita almacenar la energía excedente.
Estudios de APPA Renovables muestran que en diciembre de 2025 había 37,37 GW de proyectos de baterías solicitados a la red, más que los de cualquier otra tecnología. Si se hacen realidad, cientos de parques de baterías se instalarán en próximas décadas, convirtiéndose en iconos del paisaje tanto como los aerogeneradores y paneles solares.

Contexto energético, la explosión de proyectos
Europa quiere electrificar buena parte de su economía, sustituyendo combustibles fósiles por electricidad de origen renovable. España ya bate récords renovables: en 2023 incorporó 5.594 MW fotovoltaicos (25.549 MW totales) y alcanzó 50% renovables en la generación.
El Plan Nacional Integrado de Energía (PNIEC) fija para 2030 la instalación de unos 22 GW de almacenamiento, esencial para integrar esos nuevos MW renovables. A nivel europeo la tendencia es similar: la UE agregó un récord de 27,1 GWh de baterías en 2025 (45% más que en 2024).
El almacenamiento energético deja de ser una promesa y ya es una realidad urgente. En diciembre de 2025 las solicitudes de acceso a red para baterías superaron los 37 GW (más que para fotovoltaica o eólica), según APPA.
En España hay ya baterías en operación: por ejemplo, Iberdrola puso en marcha en enero de 2026 dos grandes instalaciones en Cuenca de 60 MWh cada una (casi 30 MW de potencia), capaces de suministrar energía limpia durante dos horas a 13.000 hogares. Estas forman parte de un programa (PERTE) de seis proyectos BESS con 173 MW total.
Además, la industria automotriz avanza: Stellantis y CATL construirán en Zaragoza una gigafactoría de baterías LFP con capacidad de hasta 50 GWh anuales para coches eléctricos, reforzando la cadena de valor nacional.
- Cifras clave: 132 GW de potencia instalada total en España (2024), 85,1 GW renovables, 3,356 GW de almacenamiento conectado (casi todo bombeo). Con los proyectos previstos, España sumaría decenas de GW adicionales en baterías.
- Petición de red: 16,5 GW de capacidad reservada (nuevos concursos de demanda) permite zonificar dónde irán muchos proyectos.
- PNIEC 2030: 22 GW de almacenamiento planeados para integrar más renovables.
- Iniciativas locales: Navarra figura como ejemplo: acaba de anunciar dos parques de baterías (Cordovilla y Orkoien) con 38 MW de potencia y 150 MWh de capacidad, inversión de 53 M€; y trabaja con Hithium (China) en una megafactoría de baterías (405 M€) con hasta 56 GWh de almacenamiento previsto.

El paisaje de las baterías
Al igual que los aerogeneradores y los parques solares, los parques de baterías (compuestos por contenedores con celdas de iones de litio) se esperan por todo el país. Solo en Asturias ya había 170 solicitudes a mediados de 2024 para parques de baterías de hasta 200 contenedores.
Como con la eólica, puede haber resistencia local (miedo al impacto visual o al EMF), pero los expertos lo consideran seguro: las baterías suelen medir unos 2 metros de alto y pueden camuflarse con pantallas vegetales, y generan corriente continua sin campos electromagnéticos dañinos.
Además del paisaje, aportan claras ventajas: alargan las horas de energía barata, estabilizan la red y permiten a las renovables cubrir picos de demanda.
Con el despliegue masivo de renovables en marcha y la apuesta por la electrificación, las baterías crecerán rápidamente en España. La planificación y los proyectos actuales indican que en pocos años las grandes instalaciones de almacenamiento habrán florecido por todo el país, tanto para sumar flexibilidad al sistema como para actuar de reserva ante picos de consumo.
De este modo, los “parques de contenedores” de baterías se convertirán tan comunes en el paisaje ibérico como los aerogeneradores y las placas solares, cerrando el ciclo de la transición energética.