Híbridos y Eléctricos

ESTRATEGIA DE SOSTENIBILIDAD

Los planes de Ikea para electrificar su flota de vehículos comerciales

La compañía sueca ya entrega todos sus pedidos usando vehículos eléctricos en ciudades como Shanghái, y planea descarbonizar al completo su flota comercial para el año 2025. 

Ikea entrega todos sus pedidos en Shanghái (China) utilizando vehículos eléctricos.
Ikea entrega todos sus pedidos en Shanghái (China) utilizando vehículos eléctricos.

El fabricante de muebles Ikea entrega todos sus pedidos en la ciudad de Shanghái (China) usando vehículos eléctricos. Forma parte de un plan de la compañía sueca para descarbonizar su flota comercial en ciudades como Nueva York, Los Ángeles (EEUU), París (Francia), Ámsterdam (Países Bajos) y la propia Shanghái para 2020, y completar la electrificación de todos sus vehículos para 2025.

El objetivo en la ciudad china, una de las más pobladas del país, lo cumple desde el pasado 23 de enero. “Queríamos desafiarnos a nosotros mismos y a los demás, Shanghái es una de las ciudades más grandes del mundo”, afirma Angela Hultberg, supervisora de movilidad sostenible de la matriz de Ikea, Ingka Group, en declaraciones recogidas por la publicación Fast Company. “Una ciudad que lucha contra la contaminación del aire, el problema que tratamos de resolver, nos parecía el lugar perfecto para comenzar”, explica Hultberg.

Ikea se ha asociado, como dictaminan las leyes chinas, con empresas locales como Beiye New Brother, dedicada a la logística, para poder operar en el gigante asiático. “Beiye ha estado dispuesta a cambiar junto a nosotros”, valora Hutlberg. Cuando habla de cambio, la ejecutiva se refiere a que la asociación también incluye a la firma DST, dedicada al alquiler de camiones y furgonetas eléctricas y que administra una flota de 16.000 vehículos comerciales. Además, tiene más de 1.000 puntos de carga localizados en las principales ciudades chinas. Beiye New Brother, además, ha adquirido para cumplir con el acuerdo varias decenas de camiones eléctricos para que Ikea los utilice en el reparto.

Hultberg explica que el acceso a la flota de DST permitió a Ikea “asegurar los vehículos de forma más rápido, quitando meses fuera de plazo”. Sin embargo, la firma aún trabaja para garantizar que el 100% de las entregas en ciudades como Nueva York se realicen con vehículos eléctricos. El distribuidor de muebles está explorando otras vías de negocio, con posibilidades como una incursión en el segmento de alquiler de bicicletas y patinetes eléctricos. Para ello, se encomendarían a compañías de reparto como UPS o FedEx, asentadas en el mercado global y que ya trabajan en alternativas al transporte tradicional.

Ikea no ha perdido su orientación al cliente. Parte de su estrategia de expansión comprende ubicar tiendas más pequeñas en los principales núcleos urbanos, o pop up stores, tiendas temporales que ya ha abierto en ciudades como Barcelona o Madrid. Además, considera que los grandes almacenes a las afueras de las ciudades son cosa del pasado. En Shanghái planea la apertura de una tienda en 2020 que tendrá una extensión de 25.000 metros cuadrados, algo relativamente más pequeño que sus habituales centros, que suelen ocupar una superficie de casi 40.000 metros cuadrados.

Hultberg, responsable de la nueva estrategia sostenible de la compañía, cree que Ikea podrá reducir la huella de carbono en un 70% para 2030. Esto implicará eliminar el plástico de un solo uso de los productos y tiendas en 2020 y utilizar energía 100% renovable en sus operaciones a partir de entonces. Ikea, además, fue una de las primeras compañías en firmar el EV100, un proyecto global para tratar de hacer que las empresas utilicen vehículos eléctricos.

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