La carga de los vehículos eléctricos es uno de los aspectos en los que la industria del motor trabaja con más ahínco. Las estaciones operan a potencias cada vez mayores, pero una de las quimeras del sector es conseguir recargar mientras se está circulando. A este respecto ha habido ya varios intentos de carreteras con carga inductiva, que son muy caras, y ahora la Universidad de Purdue en Estados Unidos ha demostrado su sistema aplicado a camiones.
El vehículo pesado ha sido capaz de recibir energía mientras circula a velocidades de crucero de autopista sin necesidad de cables, algo que se ha logrado gracias al trabajo conjunto de ingenieros de Purdue y de la compañía Cummins.

Un tramo de 400 metros
La primera vez que se anunció el proyecto fue en abril y se ha hecho realidad en los siguientes meses. Ha consistido en habilitar un tramo de un cuarto de milla, es decir, unos 400 metros, de las carreteras US Highway 52 y US Highway 231 en West Lafayette, Indiana, equipada con una tecnología que permite la transferencia de energía sin contacto físico directo. En las pruebas realizadas el equipo logró entregar 190 kW de potencia de carga a un camión semirremolque eléctrico de clase 8 mientras este circulaba a una velocidad confirmada de 65 mph, unos 105 km/h.
John Haddock, profesor de la Lyles School of Civil and Construction Engineering de Purdue, explica a Electrek: “Dos de las grandes barreras para la adopción de vehículos eléctricos, al menos para el público, son la ansiedad por la autonomía —‘¡Dios mío! ¿Dónde voy a cargar la batería de este coche?’— y la segunda es el coste… Con este sistema, se podría conducir el vehículo por la carretera y se cargaría la batería”.
El sistema se basa en el concepto de transferencia dinámica de energía inalámbrica que ya se ha visto en otras ocasiones, implicando la instalación de bobinas transmisoras dentro del pavimento de la carretera en carriles especiales pensados para vehículos eléctricos. Las bobinas generan un campo magnético capaz de transferir energía a bobinas receptoras ubicadas bajo el chasis del vehículo en movimiento.
Una tecnología que por el momento es muy cara
Según los investigadores, esta tecnología podría, en el futuro, reducir los costes de construcción de autopistas electrificadas y permitir que todo tipo de vehículos eléctricos se recarguen mientras circulan por ellas. El problema es que, actualmente, es algo realmente caro que no es factible aplicar a gran escala.
John Kresse, ingeniero jefe de tecnología de Cummins, afirma: “Cummins se enorgullece de participar en esta iniciativa al adaptar con éxito un prototipo de camión eléctrico de batería Clase 8 para integrarlo con el sistema de transferencia de energía inalámbrica dinámica de alta potencia de Purdue… Con su alta potencia y su prometedora estructura de costos, esta tecnología representa una solución práctica y potencialmente revolucionaria para el futuro del transporte comercial en carretera”.
El experimento es una muestra de la viabilidad técnica de la tecnología, pero el escollo al que se enfrenta es al coste. Si se llegase a unos precios más bajos y relativamente asequibles, supondría un cambio radical respecto a cómo se entiende la electromovilidad, ya que no sería necesario contar con baterías grandes ni con estaciones de carga rápidas, si no que los vehículos recargarían de manera continua mientras circulasen. Además, la prueba deja claro que el proceso se podría realizar a altas potencias (190 kW), por lo que la transferencia de energía sería muy similar a la de una carga por cable.

