Las bicicletas de carga ganan terreno en España y ofrecen nuevas oportunidades

La ciclo-logística, a través de las 'cargo bikes', es la alternativa más limpia y eficiente a la logística de última milla realizada con vehículos de combustión: es buena para las ciudades, pero también para las empresas y las familias.

 Las 'cargo bikes' son una opción eficiente y limpia para la logística de última milla.
Las 'cargo bikes' son una opción eficiente y limpia para la logística de última milla.
06/01/2026 14:00
Actualizado a 06/01/2026 14:00

Durante años hemos escuchado que la movilidad urbana estaba cambiando, que las ciudades debían adaptarse, que las empresas debían transformar sus operaciones y que la industria tenía delante una nueva frontera tecnológica. Hoy, ese cambio ya no es una promesa: es un hecho. Y uno de sus protagonistas más relevantes, aunque todavía poco reconocido en España, es la bicicleta de carga eléctrica, conocida internacionalmente como cargo bike.

Estamos ante un momento clave. En muchos países europeos, desde Alemania y Dinamarca hasta Países Bajos, Francia o Bélgica, las cargo bikes se han convertido en un pilar estratégico de la logística de última milla, de la movilidad familiar y del desarrollo industrial. Representan eficiencia, sostenibilidad, flexibilidad y, sobre todo, una oportunidad económica real.

En España, sin embargo, este mercado emergente solo ha comenzado a despegar. Según el último informe del estado del sector de la bicicleta de la Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE), las bicicletas de carga han incrementado sus ventas un 15% en 2024, pero su número todavía es muy bajo, con apenas 3.000 unidades vendidas al año, la inmensa mayoría eléctricas. Esto evidencia un mercado incipiente, pero con un potencial enorme.

Proyecto Cargo Bikes

Conscientes de este potencial, desde AMBE hemos puesto en marcha un proyecto específico para impulsar la ciclo-logística y el uso de cargo bikes en España. En el mes de noviembre reunimos a empresas del sector para analizar los desafíos reales a los que se enfrenta la ciclo-logística en nuestro país.

El objetivo del proyecto es claro: comprender, medir y desbloquear las barreras que frenan la adopción de cargo bikes en la logística de última milla en nuestro país. La iniciativa incluye la identificación de operadores clave y la creación de una mesa nacional de expertos, un espacio de trabajo estable en el que involucramos a empresas, asociaciones, sindicatos y administraciones.

El proyecto también contempla la elaboración de un documento de referencia que analice el estado actual de la ciclo-logística en España y su potencial para sustituir vehículos de combustión en entornos urbanos. Este documento recogerá datos cualitativos obtenidos a través de entrevistas y reuniones, permitirá formular recomendaciones basadas en evidencia y ofrecerá materiales estratégicos dirigidos tanto a empresas como a administraciones públicas.

Finalmente, se centrará en la difusión y comunicación de los resultados, con un acto público previsto para primavera y colaboración con redes vinculadas a la Ley de Movilidad Sostenible y al Fondo Social para el Clima. El objetivo es integrar la ciclo-logística en las agendas públicas y consolidarla como una solución real, eficiente y sostenible para la distribución urbana en España.

La ciclo-logística beneficia a las ciudades y a las empresas.
La ciclo-logística beneficia a las ciudades y a las empresas.

Ventajas para empresas y ciudades

El impacto de las cargo bikes en la empresa es evidente. Su principal ámbito de aplicación es la logística de última milla, donde operadores como DHL, SEUR, Correos, MRW, Amazon o GLS ya han realizado proyectos piloto en diferentes ciudades europeas.

La experiencia demuestra que una cargo bike puede reemplazar en ciertos entornos hasta un 30% de las furgonetas de combustión interna, con una reducción drástica de emisiones, ruido y congestión.

Pero, más allá de su impacto ambiental, las cargo bikes resultan más eficientes y más económicas. Acceden sin restricciones a zonas de bajas emisiones, evitan multas y costes asociados a regulaciones cambiantes, requieren menos mantenimiento que cualquier vehículo motorizado, reducen el coste por entrega y operan más rápido en entornos urbanos congestionados.

Para muchas empresas, incorporar cargo bikes es una decisión sostenible y además, estratégica y rentable. Cada año que pasa sin hacerlo es un año de oportunidades perdidas.

La industria de la bicicleta en España ya es un motor económico relevante, pero el segmento de las cargo bikes todavía no ha alcanzado el nivel de desarrollo que vemos en otros países de nuestro entorno. Esto supone un reto, pero sobre todo una oportunidad clara para fabricantes, distribuidores y startups tecnológicas.

Cambio de modelo de las ciudades

El impacto de las cargo bikes no se limita a las empresas. En nuestras ciudades, su uso ofrece ventajas claras en términos de habitabilidad, espacio y calidad de vida. Una bicicleta de carga eléctrica no solo no contamina, sino que ocupa hasta diez veces menos espacio que una furgoneta, puede circular por carriles bici, aparcar sin bloquear calles y acceder a zonas restringidas al tráfico motorizado.

En un contexto en el que los ayuntamientos buscan soluciones rápidas y efectivas para reducir emisiones y descongestionar los centros urbanos, las cargo bikes se presentan como una herramienta inmediata, realista y económicamente viable. Las ciudades que incorporan la ciclo-logística ganan en aire limpio, movilidad fluida y entorno urbano de mayor calidad, beneficiando a la ciudadanía y a las empresas.

Aunque el foco del proyecto está en el transporte de bienes, el uso de las cargo bikes para las familias también representa un área de enorme potencial. En países como Dinamarca o Países Bajos es habitual ver a padres llevando a sus hijos al colegio en cargo bikes eléctricas, una alternativa práctica, segura y cómoda que reduce el uso del coche en desplazamientos cortos.

España cuenta con un potencial enorme en este ámbito, pero todavía necesitamos más oferta, ayudas a la compra, infraestructura adecuada y mayor visibilidad sobre sus ventajas. Incorporar la bicicleta de carga familiar en la movilidad cotidiana puede contribuir de forma significativa a reducir la contaminación urbana y mejorar la calidad de vida.

El mercado europeo avanza rápido y España tiene delante dos opciones: ser espectadora o ser protagonista. Las cargo bikes no son una moda ni un experimento; son una herramienta esencial para la movilidad, la logística y la industria del futuro.

Desde AMBE, seguiremos trabajando para que España aproveche esta oportunidad y consolide la ciclo-logística como un elemento central de la movilidad sostenible. 2026 puede ser el año en que nuestro país dé el salto definitivo, pero para lograrlo debemos continuar trabajando juntos.