La sorpresa de los coches eléctricos: lo que pasa realmente cuando la batería marca 0 %

Tomando un Tesla Model 3 como ejemplo, este test demuestra que todavía queda margen incluso cuando parece que la batería está vacía.

Tesla Model 3 1
Al Model 3 le quedaban unos 50 km extra cuando marcaba cero.
06/01/2026 07:30
Actualizado a 06/01/2026 07:30

Ningún conductor quiere quedarse tirado en la carretera con el coche, motivo por el que se intenta no apurar al máximo ni el depósito de combustible ni la batería. La cuestión es que en los coches de combustión es relativamente sencillo, si ha ocurrido, ir a por gasolina o diésel y repostar, pero con los de baterías la cosa se complica. Para tranquilizar a los conductores de modelos de cero emisiones, incluso cuando la batería marca que está al 0 %, la realidad es que todavía tienen para recorrer algo más de distancia.

Existe una reserva de energía interna que esconden los sistemas de los coches eléctricos modernos pensada para casos excepcionales, que permite seguir rodando incluso cuando en teoría ya no se dispone de más electricidad. En un vídeo de prueba llevado a cabo por el canal Out Of Spec, se testeó esto con un Tesla Model 3 Premium 2026, que ha sorprendido por los resultados obtenidos.

 

Hasta 50 kilómetros adicionales

La premisa de la prueba era sencilla: conducir el coche hasta que el ordenador de a bordo marcara un 0 % de batería y luego continuar conduciendo para ver cuánto más podía avanzar. Incluso cuando la pantalla indicaba 0 % y 0 millas de autonomía restante (la prueba ha sudo en terreno estadounidense), el Model 3 siguió avanzando otras 31 millas adicionales antes de detenerse, lo que equivale a unos 50 kilómetros aproximadamente. No es una cifra precisamente baja, lo que da ciertas garantías a los usuarios del vehículo de que, incluso si la situación se complica, tienen un remanente energético adicional que les puede sacar del apuro.

Para ponerlo en contexto, esta versión del Model 3 tiene una autonomía oficial estimada por la EPA de unas 363 millas (alrededor de 584 km) con la batería totalmente cargada, lo que ya la sitúa entre las berlinas eléctricas con mayor alcance del mercado.

Según se puede observar en la demostración, cuando el sistema detecta que la batería está casi agotada, el propio vehículo advierte al conductor de la situación y puede incluso tomar el control para maximizar la autonomía lo máximo posible, con acciones como limitar algunas funciones o la velocidad para intentar preservar la poca energía restante para evitar detenerse hasta que sea inevitable.

Siempre hay un remanente

Aunque se haya realizado la prueba con este Tesla Model 3, este tipo de reserva no es exclusiva de este modelo. La mayoría de fabricantes de coches eléctricos programan una zona de amortiguación en la batería que permite a los coches seguir funcionando algunos kilómetros después de que el indicador llegue a cero, con el objetivo de evitar que se queden tirados de forma abrupta, de una manera similar a lo que ocurre con un vehículo de combustión.

La distancia extra puede variar según el modelo, las condiciones de conducción y el estado de la batería, pero incluso en pruebas diversas realizadas por terceros se ha observado que muchos EV ofrecen entre 15 y 30 km adicionales tras marcar 0 % en el indicador de carga. El margen no es enorme, especialmente si se circula por una zona en la que no haya demasiadas estaciones de carga, pero sí suficiente para poder lograr detenerse en una situación que sea más ventajosa.

Contar con este extra puede resultar tranquilizador para los conductores, pero hay que tener claro que es solo para casos extremos, ya que los fabricantes recalcan continuamente que no se debe confiar en esta reserva como una estrategia habitual para gestionar la autonomía y que, para mantener la salud de la batería a buen nivel, es mejor mantener la carga en valores de entre el 10 y el 80 %.