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MESES DE NEGOCIACIÓN

Peligra el coche eléctrico de Xiaomi: los permisos retrasan su llegada y la competencia gana terreno

El esfuerzo de Xiaomi por introducirse en el mercado de los coches eléctricos se ve ahora obstaculizado por el retraso y las complicaciones que el gobierno chino le pone a la hora de aprobar los permisos necesarios para su fabricación.

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Xiaomi se enfrenta a problemas burocráticos que le impiden recibir la licencia como constructor de vehículos eléctricos que le permitiría cumplir con los planes anunciados el año pasado de iniciar las ventas en 2024.

El año pasado, Xiaomi confirmó sus intenciones de participar en el sector de la automoción ofreciendo una gama de coches eléctricos completa y, en principio, asequible. Su intención es invertir no menos de 10.000 millones de dólares en 10 años y ofrecer un primer coche eléctrico en 2024. Sin embargo, se ha encontrado con un obstáculo inesperado en su camino. Según informa Bloomberg, la tecnológica china lleva meses discutiendo los permisos necesarios para hacerlo con los reguladores de su país sin éxito, lo que está obstaculizando y retrasando sus planes.

El gigante de los teléfonos inteligentes está encontrando muchas dificultades para obtener la aprobación regulatoria para su proyecto de vehículos eléctricos. Meses de negociaciones con los funcionarios de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma no han tenido éxito. Si bien algunos ejecutivos de Xiaomi mantienen la esperanza de que se desbloquee este asunto y de poder obtener rápidamente luz verde, otros temen que este proceso retrase los planes de la compañía.

Xiaomi, que tiene experiencia en el desarrollo y la comercialización de vehículos eléctricos, sobre todo de dos ruedas como patinetes, ciclomotores y bicicletas, ha visto que puede ir un poco más allá dando el salto al segmento de las cuatro ruedas. Un proceso que no es tan sencillo puesto que la industria del automóvil requiere una serie de condicionantes más complicados de cumplir, una labor que ya hace mucho tiempo que hicieron quienes serán sus máximos competidores como BYD o NIO.

Las fuentes de las que proviene esta noticia aseguran que cuanto más tarde se logren estos permisos, más ventaja competitiva acumularán otros fabricantes rivales de Xiaomi. La llegada del coche eléctrico ha animado a multitud de nuevos fabricantes chinos a tratar de llevarse una parte de un suculento pastel que está por repartir. Ante este panorama, las autoridades chinas han intensificado la vigilancia, tratando de evitar volver a caer en una fase inicial en la que varias empresas quebraron por no poder llevar a cabo su proyecto ante las dificultades de financiación y los problemas técnicos.

A los nuevos solicitantes se les pide que presenten una serie de documentos en los que deben demostrar sus capacidades financieras y técnicas. El proceso de revisión de esta documentación puede llevar meses. Al final, el gobierno a veces rechaza las solicitudes y las empresas vuelven al punto de partida en lo que respecta al proceso regulatorio.

Muchos de los nuevos fabricantes de automóviles chinos establecido en los últimos años han podido producir automóviles mediante la adquisición de empresas que ya contaban con las credenciales y los permisos gubernamentales para la fabricación de automóviles. Otros se han asociado con empresas ya existentes como NIO con JAC y Jidu Auto con Geely.

Primera imagen del coche eléctrico de Xiaomi.
Primera imagen del coche eléctrico de Xiaomi.

La falta de un permiso para poder fabricar automóviles está teniendo un impacto todavía limitado en los planes de Xiaomi, porque todavía se encuentra en fase de desarrollo de sus primeros prototipos, pero podría llegar a convertirse en un verdadero problema si no logra desbloquear este asunto.

Xiaomi anunció oficialmente que se unía a la carrera por la fabricación de coches eléctricos el 30 de marzo del año pasado asegurando una inversión inicial de 1.500 millones de euros y una inversión total en 10 años de 9.800 millones de euros. A finales de noviembre del año pasado, Xiaomi firmó un contrato con el Comité de Gestión del Área de Desarrollo Económico y Tecnológico de Beijing para construir en Yizhuang, una ciudad del distrito de Daxing, al sureste de la capital, su sede central de la división de automóviles y su sede de ventas e I+D. Su intención era construir una fábrica capaz de producir 300.000 coches eléctricos al año. La planta se construirá en dos fases, con una capacidad de producción anual de 150.000 vehículos en la primera y otros 150.000 en la segunda. Además anunció que esperaba que su primer coche eléctrico saliera de estas líneas de producción en 2024. La División de automóviles de Xiaomi ya cuenta con 1.600 empleados, según la información publicada por el portal tecnológico local Sina Tech.

Actualmente, la compañía está a la espera de recibir los permisos por parte de la entidad regulatoria que le permitan la producción de vehículos eléctricos. También está pendiente de las pruebas de verificación de invierno y verano de sus productos, y la construcción de su sistema de comercialización y servicio postventa, que según la información local, están progresando según lo planeado.

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