TENDRÁ UNA CUOTA DE MERCADO DEL 44%

Volvo y Baidu se alían para adueñarse del gigantesco mercado de vehículos autónomos

Volvo ha firmado un acuerdo con el gigante chino de internet Baidu para adaptar sus vehículos eléctricos a la plataforma de conducción autónoma Apollo y lanzarlos al mercado con un nivel 4 de automatización.

Hakan Samuelsson, CEO de Volvo, durante la presentación del acuerdo con Baidu.
Hakan Samuelsson, CEO de Volvo, durante la presentación del acuerdo con Baidu.

El fabricante sueco Volvo y Baidu, el gigante chino de las búsquedas en internet, han firmado un acuerdo de colaboración para el desarrollo y la producción en masa de vehículos eléctricos con un grado de conducción autónoma de nivel 4 para el mercado mundial. Este nivel de automatización, según SAE (Society of Automotive Engineers), permite a los vehículos conducir por sí mismos sin intervención humana en áreas controladas, respondiendo de manera segura en todos los casos. No evitan la necesidad de un conductor que tome el volante en algunas situaciones, como la llegada al destino, por lo que no se eliminan los pedales ni el volante.

Volvo no intervendrá como operador de flotas de coches autónomos sino como suministrador para diferentes compañías, adaptando sus vehículos al software que cada una de ellas desarrolle para la conducción autónoma y la gestión del negocio. En el caso de Baidu, los vehículos de Volvo se adaptarán a la plataforma de conducción autónoma Apollo, desarrollada íntegramente por la empresa tecnológica.

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Apollo es la plataforma de conducción autónoma de Baidu.

El CEO de Volvo, Hakan Samuelsson, no ha querido dar una fecha exacta para el lanzamiento de su primer vehículo autónomo, aludiendo a “algún momento después de 2020". Los dos socios tienen todavía que decidir qué formato de automóvil elegirán para ello, y si se construirá sobre la segunda generación de la plataforma de arquitectura escalable del fabricante de automóviles sueco, SPA2, o sobre la actual arquitectura modular compacta, CMA.

Ambas plataformas son capaces de albergar sistemas de tracción totalmente eléctricos, por lo que sus fábricas en China tendrán posibilidad de montar cualquiera de ellas. Sin embargo, dado que Volvo confirmó que la plataforma SPA2 ofrecería una nivel 4 de conducción autónoma, esta parece la opción más probable. De hecho se estrenará con el lanzamiento del XC90 de tercera generación en 2021, el mismo año en que el fabricante anuncia que tendrá en su catálogo esta capacidad de conducción autónoma.

Samuelsson también añadió que el producto final que surja de este acuerdo entre Baidu y Volvo podría ser muy diferente a los desarrollos actuales. "Tenemos que considerar posibles adaptaciones que estamos estudiando, pues necesitamos diseñar un vehículo a medida para este segmento de mercado".

Hakan Samuelsson, CEO de Volvo y Ya-Qin Zhang, preseidente de Baidu

Hakan Samuelsson, CEO de Volvo y Ya-Qin Zhang, presidente de Baidu.

El acuerdo fue desvelado la semana pasada en China por las dos empresas, que no quisieron hacer público el alcance económico del mismo. Este es el último de los movimientos realizado por Volvo, uno de los fabricantes que mayor interés está poniendo en la conducción autónoma. “Hemos querido dar un paso adelante más para demostrar que nos tomamos muy en serio el mercado del robotaxi” ha declarado Samuelsson a Automotive News Europe. El año pasado Volvo firmó un acuerdo con Uber por el que le entregará 24.000 unidades del XC90 como parte de una primera flota robotaxis de la empresa de alquiler de vehículos con conductor.

En junio de este año, Volvo anunció que esta línea de negocio ocupará un tercio de sus ventas en 2025 y que una buena parte de su producción irá destinada a flotas de robotaxis. “Nuestros coches serán compatibles con el software de las empresas más importantes en este campo”, ha dicho Samuelsson, que asegura que "Baidu será uno de los líderes del sector en China, de la misma forma que lo será Uber en Estados Unidos", aunque no ha descartado acuerdos con otras empresas con las que también podrían asociarse.

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Volvo XC90 autónomo de Uber.

Los acuerdos de Baidu con otras compañías

El año pasado, Baidu decidió ofrecer Apollo a terceros en un intento por acelerar el desarrollo de su sistema y competir contra las firmas estadounidenses como Tesla y Waymo, que lideran el sector. En julio de este año firmó un acuerdo con BMW para dar acceso al fabricante alemán a su plataforma.

Baidu y Ford han puesto en marcha un proyecto de dos años para arrancar una serie de pruebas con vehículos autónomos en carreteras chinas. Daimler es otro de los fabricantes con quien mantiene un acuerdo para desarrollar proyectos conjuntos de conducción autónoma y coches conectados.

Por último, Baidu está trabajando con otros fabricantes chinos que planean disponer en breve de vehículos totalmente autónomos. Es el caso de FAW, con quien colabora en la automatización de una de sus marcas de lujo, Hongqi, y de Red Flag, una de las marcas utilizada por la élite política de China. Ambas pretenden llevar al mercado chino sus modelos totalmente autónomos el año que viene.

Flota de prueba de robotaxis en China.

El mercado mundial del robotaxi

El sector del robotaxi será el pionero en el uso de la tecnología de conducción autónoma. Los estudios de mercado apuntan a que la industria del automóvil invertirá en él entre 20.000 y 30.000 millones de dólares (18.000-27.000 millones de euros) entre 2017 y 2022.

Según los datos de IHS Market, utilizados por Volvo, China se convertirá en el mercado de vehículos autónomos más grande del mundo con un volumen de 14,5 millones de unidades en 2040, lo que representa una cuota de mercado del 44% del total mundial. A ese ritmo, se espera que alcance un volumen de 33 millones de vehículos dentro de dos décadas.

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