VISIONARIOS DE LA MOVILIDAD ELÉCTRICA

Wan Gang, el visionario que convirtió a China en el mayor mercado de vehículos eléctricos

Elon Musk es el máximo exponente de los coches eléctricos en el mundo, pero fue Wan Gang, un exministro chino, el visionario que hace muchos años empezó a invertir en los eléctricos e hizo de China el mercado más grande para esta movilidad.

Wan Gang observando el SUV eléctrico ES8 de NIO.
Wan Gang observando el SUV eléctrico ES8 de NIO.

Elon Musk es una de las primeras personas que viene a la cabeza cuando alguien piensa en coches eléctricos. Sin embargo, no es él el visionario que inició los esfuerzos para hacer de los eléctricos una realidad. Ese papel corresponde a Wan Gang, un burócrata jubilado chino que convenció a su gobierno para empezar a invertir y apoyar una tecnología nueva y un modelo de negocio arriesgado. 

Fue Gang quien, usando el dinero del gobierno chino, creó la industria del automóvil eléctrico más potente del mundo y un ambiente donde las startups de eléctricos florecen por las esquinas para crear uno de los ecosistemas eléctricos más importantes del mundo. Pese a que Tesla es la marca de eléctricos más famosa del mundo, uno de cada dos eléctricos vendidos en el mundo van a parar a China gracias a una revolución que inició el mismo Wan Gang. "Es el padre de la industria del automóvil eléctrico de China", dice Levi Tillemann, exasesor del Departamento de Energía de Estados Unidos. "Sin Gang, es difícil que China hubiera apretado para superar a occidente. Esa fue su gran idea", añade.

El mercado más grande del mundo

Gang, que cuenta ahora con 66 años, se retiró el pasado marzo y ahora ve como, después de varias salidas en falso, los eléctricos empiezan a crecer y China es el mercado más grande del mundo, con la expectativa de producir hasta 1 millón de eléctricos este año, un 26% más que en 2017. 

Sin embargo, esta realidad no sería posible sin la acción de Gang. Criado entre China y Corea del Sur, fue uno de los pocos de su generación que pudo matricularse en la universidad, concretamente en una carrera de ingeniería mecánica en Alemania. Cuando se graduó en 1991, con varias opciones para elegir, entró a trabajar en Audi porque tenía posibilidades de ascender. 

Al volver a China tras conocer en el año 2000 al entonces ministro de ciencia chino, Zhu Lilan, vio como su país estaba hundido bajo una nube de contaminación y como sus fabricantes eran incapaces de igualar a los japoneses, americanos o alemanes en cuanto a tecnología y desarrollo de vehículos tradicionales.

Fue entonces cuando teorizó que una apuesta por las nuevas tecnologías podría poner a China en posición de competir con los demás mercados e incluso superarlos. Gang sabía que no podía ganar jugando al juego de 'toda la vida' y algunos excompañeros y conocidos del sector empezaron a desarrollar proyectos de investigación sobre movilidad eléctrica.

Ministro de ciencia y tecnología

Como ministro de ciencia y tecnología, a partir de 2007, impulsó campañas que llevaron a los ingenieros chinos a apañárselas para cumplir retos como poner una flota de vehículos eléctricos para los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008 o introducir 1.000 eléctricos en las calles de cada gran ciudad. Incluso llegó a ofrecer ayudas de hasta 10.000 dólares por cada eléctrico que los fabricantes pudieran vender.

Además, Wan empezó a visitar a muchos fabricantes que ya investigaban tecnologías como las baterías de iones de litio y su aplicación en los vehículos. GM, Nissan y muchas compañías más le abrieron sus puertas, ya que le veían como la llave de entrada a uno de los mercados más poblados del mundo. Aunque eran precavidos para no mostrar todas sus bazas, Wan tenía acceso a mucha información.

Actualmente, hay más de 100 modelos eléctricos en China fabricados por empresas locales como las gigantes BYD o NIO, las más conocidas. Sin embargo, nada sería posible sin el empujón que Wan Gang llevó a cabo durante sus años de actividad. De hecho, su mayor legado, además de su ayuda y su tesón y convencimiento en las nuevas tecnologías, son las incontables ayudas e incentivos que han hecho que nazcan tantas startups dedicadas al sector y los eléctricos ya hayan conseguido ser uno de cada 20 vehículos nuevos en el país, un número que crecerá considerablemente año a año a partir de ahora.

Avanzar con un objetivo claro

El gobierno, manos a la obra, está construyendo una gran red de estaciones de carga para dar argumentos y seguridad a sus ciudadanos para que den el paso a la movilidad eléctrica. Además, sus medidas son restrictivas y obligarán a todos los fabricantes que operen en el país a producir un número determinado de vehículos eléctricos, que es otra de las grandes medidas propuestas por China y que proceden directamente de la revolución que inició Gang.

Así, Gang no solo fue el primero en ver el enorme potencial de los eléctricos, sino que además hizo que su país apostara por ello para convertirse actualmente en el mercado más grande de la movilidad del futuro, la movilidad eléctrica.

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