El Breakthrough es el yate más ambicioso de la empresa especializada Feadship y el primero de su clase con pila de combustible de hidrógeno. Con 118,8 metros de eslora, puede alojar a 30 huéspedes en 15 cabinas atendidos por 43 tripulantes. El diseño corre a cargo de RWD y el casco lo firma De Voogt, dos pesos pesados del sector.
Este ‘superyate’ ha vuelto a ser noticia, ya que será uno de los protagonistas del evento Mónaco Yacht Snow del 24 al 27 de septiembre. El plan es captar un nuevo comprador en la feria, no mediante una subasta pública. Sin embargo, el Breakthrough arrastra una mentira repetida durante años, y tiene que ver con su propietario.

Una proeza del mar, valorada en 595 millones de euros
El corazón tecnológico de este yate es un sistema de pila de combustible alimentado por hidrógeno líquido a -253 grados centígrados, almacenado en tanques criogénicos. Esta solución suministra electricidad para la carga hotelera (climatización, cocina, spa, iluminación…) y permite maniobras y navegación de baja velocidad con cero emisiones en zonas sensibles o al entrar y salir de puerto. Para los cruceros de largo recorrido, el barco mantiene generadores convencionales e híbridos compatibles con biocombustibles.
Conviene aclarar qué significa “una semana con hidrógeno”, ya que el yate puede mantenerse fondeado en modo silencioso y libre de emisiones durante varios días y trasladarse entre fondeos a baja velocidad sin usar diésel. No implica que pueda cruzar largas distancias exclusivamente con hidrógeno. El volumen que requieren los tanques criogénicos limita la cantidad de combustible renovable que puede llevarse a bordo para travesías prolongadas.

En el plano del lujo, el Breakthrough incluye una piscina infinity de 8,2 metros, balcones desplegables, un gran atrio con escalera envolvente del ascensor y una distribución tipo townhouse para la suite. Es una demostración de cómo integrar sostenibilidad y alto nivel de confort sin renunciar al lenguaje clásico de los megayates.
El otro gran reto es la logística del repostaje: el bunkering de hidrógeno líquido aún es limitado, exige planificación, equipos especializados y protocolos de seguridad específicos, además de formación para la tripulación. En suma, no estamos ante un “yate 100% de hidrógeno” en todos los escenarios, sino ante un híbrido muy avanzado que eleva el listón tecnológico del sector.
La mentira que arrastra este yate
En multitud de ocasiones, el Breakthrough también ha circulado en prensa por su presunto dueño, el magnate empresarial Bill Gates. Y es que ni la empresa Feadship ni la compañía de subastas Edmiston han confirmado la propiedad y no existen imágenes del empresario a bordo. A efectos editoriales, lo prudente es tratar esa atribución como no verificada.

En cuanto al precio, no hay cifra oficial, ya que el armador solo facilita condiciones a compradores cualificados. Aun así, varias cabeceras sitúan su valor en torno a 645 millones de dólares (unos 595 millones de euros al cambio), una estimación razonable por tamaño, complejidad técnica y nivel de acabado, pero no confirmada.