Europa tiene que cambiar su forma de pensar si no quiere quedarse atrás. Las marcas europeas dependen de China a nivel comercial y, ahora, a nivel de ingeniería. Si hablamos de coches eléctricos es imposible no hacer referencia al gigante asiático. Todas las marcas acuden al país en busca de la última tecnología en materia de electrificación. Los acuerdos intercontinentales están a la orden del día y el futuro de Europa pasa por manos chinas. El máximo responsable de Renault, Fabrice Cambolive, habla de cómo la empresa francesa está cambiando su forma de pensar gracias a sus socios chinos.
En una entrevista a un importante medio alemán, Cambolive reconoce lo mucho que están aprendiendo de sus colegas chinos. “Gracias al nuevo centro de desarrollo en Shanghái, hemos comprendido el funcionamiento del ecosistema chino. Nuestro objetivo es adoptar esta 'mejor práctica' en todo el Grupo Renault. Esto nos ofrece lo mejor de ambos mundos”. La mentalidad industrial china no solo se basa en contar con la mejor y más evolucionada tecnología. Lo verdaderamente importante son los tiempos. Acortar cada proceso resulta clave para mantener viva la llama comercial. Los chinos han optimizado todos y cada uno de los procesos.

Renault y Dacia desarrollarán sus próximos eléctricos en tiempo récord
El Twingo será el primer coche de Renault en basarse en esta nueva filosofía. El pequeño coche eléctrico de la marca francesa aspira a costar menos de 20.000 euros. Todo el mundo prevé un éxito de ventas igual o superior al Renault 5. A diferencia del utilitario, el pequeño urbano tendrá mucho know-how chino. Desde las baterías hasta la toma de decisiones. El propio Cambolive lo identifica como “China Speed”. Un proceso que sigue un enfoque de “prueba y aprendizaje” para evaluar e implementar oportunidades de mejora en los proyectos lo antes posible.
Reducir el tiempo es un factor clave. El procesamiento simultáneo de varios grupos de trabajo es crucial. Las marcas ya no trabajan secuencialmente en paralelo. “Las ventajas residen principalmente en los diferentes procesos. El ACDC (Centro de Desarrollo Avanzado de China, el centro de desarrollo de Renault en Shanghái) se fundó específicamente en 2024 para comprender el ecosistema establecido en China y aprender a desarrollar automóviles allí a una velocidad récord. El centro colabora con varios socios locales sólidos, todos ellos empresas líderes en sus respectivos sectores”. Más velocidad implica menos gastos. Renault espera reducir las facturas en un 40% entre su primera generación de coches eléctricos y la próxima, programada para 2028.

Como ya hemos dicho, el Twingo será el primer Renault beneficiado de esta estrategia, pero no el primer modelo del Grupo Renault. El próximo Dacia eléctrico tendrá un gran arraigo chino. Montará baterías LFP, al igual que el Clio, y parte del software y el hardware desarrollado por sus socios asiáticos. Ambos modelos romperán la barrera del precio. El Twingo será más caro, pero ofrecerá más autonomía y equipamiento. Dacia se centrará en lo básico, como con el Spring, apostando por una receta sencilla, pero económica. Ambas unidades deberían llegar a los concesionarios en el primer semestre del próximo curso.