La guerra por la carga ultrarrápida ha entrado en una nueva dimensión y BYD está a punto de mandar un mensaje de dominio absoluto. Según una filtración recogida por medios chinos, el gigante de Shenzhen está ultimando su segunda generación de cargadores con más de un megavatio de potencia. Las cifras que aparecen en la placa de características técnica son, sencillamente, de otra galaxia: 1.500 kW de potencia máxima y una corriente de 1.500 amperios.
Este nuevo sistema supone un incremento del 50% respecto a la primera generación de 1 MW presentada hace apenas unos meses. Una rápida red que exportará a Europa al igual que sus coches. Con semejante despliegue de músculo, BYD busca consolidar su dominio en la infraestructura de alta tensión, permitiendo que sus futuros modelos -y los actuales de gama alta- pasen por el poste de carga como un suspiro.

400 kilómetros en 5 minutos: el fin de las esperas
Aunque todavía no hay confirmación oficial, los datos técnicos filtrados apuntan a una experiencia de usuario que cambia las reglas del juego. El sistema está diseñado para soportar tasas de carga superiores a 10C, lo que permitiría recuperar unos 400 kilómetros de autonomía en apenas 5 minutos.
Con esta potencia, el cargador es capaz de inyectar energía a un ritmo de 2 kilómetros de rango por cada segundo de conexión. Por el momento, que se sepa, las estaciones de segunda generación serán compatibles con los buques insignia de la marca, como el BYD Han y el Tang, aprovechando al máximo sus arquitecturas de alto voltaje.

Una red inteligente con almacenamiento propio
Para que la red eléctrica no colapse al conectar un cargador que consume lo mismo que un pueblo pequeño, BYD ha diseñado una estrategia maestra. Estas estaciones no dependen solo del cable de la calle; incorporan sistemas de almacenamiento de energía de 1,5 MWh. Esto permite que la estación acumule energía durante las horas valle para entregarla a máxima potencia cuando llega un coche, reduciendo la dependencia de la red general.
Además, la marca planea desplegar un sistema de tres niveles (estaciones bandera, satélite y de comunidad) para asegurar que esta tecnología de carga ultrarrápida llegue a todos los rincones. Actualmente, BYD ya tiene desplegadas más de 500 estaciones de un megavatio en China, pero el objetivo para 2026 es masificar esta segunda generación. Por el momento no hay detalles de cuándo estará operativa, aunque a tenor de lo que podemos ver en las imágenes las obras están muy avanzadas.