Las matriculaciones de coches eléctricos de batería (BEV) en Europa siguen en buena forma: desde que comenzara 2026 han trazado una línea claramente ascendente y los resultados de las matriculaciones del mes de febrero lo reafirman. El pasado mes se registró un crecimiento interanual cercano al 20 %, según los últimos datos publicados por la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA).
Esta tecnología continúa ganando peso en el mix de ventas europeo: en enero se vendieron 154.230 coches de cero emisiones, pero en febrero se ha superado la cifra, alcanzando las 158.199 unidades. Gracias a ello, en el acumulado del año se han alcanzado las 312.369 matriculaciones de EV, que es el equivalente a una cuota de mercado del 18,8 %.

Crecimiento en un mercado estancado
Esta evolución refleja no solo el aumento en términos absolutos, sino también el contexto de un mercado total que sigue mostrando signos de debilidad, con caídas cercanas al 4 % en las matriculaciones globales, lo que hace que el peso de los eléctricos sea todavía mayor.
Está claro que el crecimiento de los eléctricos puros se produce en un contexto de transformación estructural del mercado europeo. A lo largo de 2025, los BEV ya habían alcanzado una cuota del 17,4 % tras rozar los 1,9 millones de unidades vendidas, lo que supuso un incremento de casi el 30 % respecto a 2024. Este ritmo de expansión es significativamente superior al del conjunto del mercado, que apenas creció en torno al 1,8% ese mismo año, lo que evidencia un cambio en el reparto de las matriculaciones por tecnología de propulsión.
Sin embargo, ese crecimiento no es homogéneo. Los cuatro mayores mercados de la Unión Europea acumulan el 61 % de las matriculaciones de coches eléctricos, pero tuvieron resultados muy diferentes el mes pasado: tanto Francia (+38,5 %) como Alemania (+26,3 %) registraron un crecimiento considerable, pero Bélgica (-11 %) y Países Bajos (-34,9 %) experimentaron caídas importantes.
Esta disparidad es lógica, porque la penetración de los EV depende de múltiples factores que cada país trata de una manera muy distinta: incentivos públicos, beneficios fiscales, infraestructura de recarga, etc.
Buen hacer de las mecánicas híbridas
En paralelo, el auge de los eléctricos convive con el buen comportamiento de otras tecnologías electrificadas. Los híbridos convencionales siguen siendo la opción más popular entre los consumidores europeos, con las cifras acumuladas hasta febrero alcanzando las 643.898 unidades, lo que supone el 38,7 % del mercado. Los principales responsables de su buen hacer son Italia (+29,5 %) y España (+13,4 %), con Alemania estando estable (+1,1 %) y Francia siendo la única de los cuatro principales mercados con caída (-3,9 %).
También atraviesan un buen momento las matriculaciones de coches híbridos enchufables. En los dos primeros meses del año han acumulado unas ventas de 162.751 unidades, que hace que su peso en el mercado sea del 9,8 %, lo que supone un aumento respecto al 7,4 % que registraron en el mismo periodo de 2025. La mejora se debe al aumento de su presencia en mercados clave como Italia (+116,1 %), España (+71,5 %) y Alemania (+23,8 %).
ACEA apunta que, a pesar de los avances, todavía quedan retos importantes por delante. El ritmo actual de crecimiento, aunque alto, podría no ser suficiente para cumplir con los objetivos climáticos a largo plazo si no se acelera aún más la adopción de estos vehículos. Entre los factores que serán clave para potenciarlo señala el precio de los vehículos, la disponibilidad de puntos de recarga o la estabilidad de las políticas de incentivos.

